BAGDAD, Irak, feb 15, 2004.- Grupos de insurgentes iraquíes atentaron hoy contra dos convoyes estadounidenses, 24 horas después del osado
ataque contra un cuartel de la policía y la administración civil en
Faluya, que causó 27 muertos.
El primer incidente ocurrió en una autopista al oeste de Bagdad,
según dijeron testigos, y se cree puede haber causado varios heridos e incluso un muerto.
Añadieron que uno de los coches, de los que suelen utilizar los
civiles que trabajan en la Administración Provisional de la
Coalición (CPA), fue tiroteado y sus cuatro ocupantes tuvieron que
ser evacuados por soldados norteamericanos.
Uno de ellos estaba inconsciente y parecía muerto, información
que no ha sido confirmada por fuentes estadounidenses, que tampoco
han facilitado ningún otro dato sobre el ataque.
Un segundo ataque se registraba inmediatamente después en las
afueras de Bagdad, donde una bomba estalló al paso de una patrulla
estadounidense, sin que se registraran víctimas.
En respuesta, y según testigos, los soldados de EU abrieron
fuego contra tres vehículos, lo que provocó la muerte de un iraquí y
heridas en otros seis.
Por otra parte, el mando norteamericano elevó esta mañana a 27 el
número de fallecidos en el ataque lanzado el sábado por grupos de
insurgentes contra un recinto oficial de Faluya, en el primer
combate abierto entre iraquíes que se registra en la posguerra.
El subdirector del hospital de la ciudad, Adel Hamdán, declaró que veintidós policías, un civil y cuatro desconocidos, que
presumiblemente eran miembros de la resistencia, murieron en la
refriega.
Según los testigos, medio centenar de hombres armados montados en
varios vehículos rodearon el área, y en una perfecta operación
militar dieron un golpe de mano, en el que además de sembrar el
terror y la muerte consiguieron liberar a más de 20 presos que
cumplían penas por varios delitos.
La comisaría de policía, la sede del Cuerpo de Defensa Civil, el
Ayuntamiento y varios departamentos ministeriales enclavados en el
recinto -situado en el centro de la ciudad-, fueron el objetivo de
los atacantes, que lanzaron un intenso fuego de mortero y de armas
automáticas desde tres frentes contra los edificios.
Un cuarto de hora después, el lugar quedaba sembrado de cadáveres
y de los cuerpos de los heridos, mientras que los presidiarios que
permanecían encarcelados en la dependencia policial aprovechaban la
ocasión para darse a la fuga.
"Rompieron los candados después de llegar hasta el calabozo",
explicó a EFE el agente Alí Fadel, quien precisó que los insurgentes
entraron en cada estancia de la comisaria disparando a quemarropa.
"Comenzaron a tirotear desde los coches mientras les rodeaban"
relataba otro testigo, Brahim Fahd, empleado de la delegación del
Ministerio de Educación, en cuya fachada se podían ver los impactos
de varias granadas.
Los nuevos ataques se inscriben en la campaña de los insurgentes
contra los representantes de las autoridades locales, a los que
acusan de colaborar con las fuerzas de ocupación.
Más de un centenar de personas murieron esta semana en sendos
atentados suicidas contra la comisaría de policía de Iskandiriya y
un centro de alistamiento del Ejercito iraquí en Bagdad.
Además, el comandante en jefe de las tropas de EU desplegadas
en Oriente Medio, general John Abizaid, salió ileso de una emboscada
el pasado jueves cuando abandonaba un acuartelamiento cercano a
Faluya.
Insurgentes armados con subfusiles de asalto y lanzagranadas tipo
ARPG atacaron el convoy con el que Abizaid pretendía recorrer las
calles de esta ciudad, visita que se suspendió tras el incidente.
Desde Kuwait, los ministros de Asuntos Exteriores de los países
vecinos hacían hoy un llamamiento en favor de la unidad territorial
iraquí tras concluir una reunión de dos días.
También pidieron una mayor participación de las Naciones Unidas
en el proceso político de Irak, en particular en el traspaso de
poder de las fuerzas de la ocupación norteamericana a los iraquíes
el próximo mes de julio.
Al encuentro, el quinto que realizan los jefes de las diplomacias
de Irán, Siria, Turquía, Jordania, Arabia Saudí y Kuwait -además de
Egipto y Bahrein-, asistieron por primera vez el titular iraquí de
Asuntos Exteriores, Hoshyar Zebari, y el enviado especial de la ONU
para Irak, Lajdar Brahimi.