FLORIDA, Estados Unidos, feb. 16, 2004.- El presidente de Estados Unidos, George W. Bush cortejó este lunes a votantes en el estado que decidió las elecciones del 2000, señalando que sus recortes impositivos están ayudando a la economía y sugiriendo que los demócratas pondrán en peligro la recuperación al aumentar los impuestos. En su segundo día de visita a Florida --su 19na. incursión en el estado desde que asumió la presidencia-- Bush dijo que el país se está recuperando de una baja en la economía. Culpó de los problemas a la recesión, a escándalos financieros en corporaciones y a los ataques terroristas de septiembre del 2001, pero dijo que sus políticas están sacando al país de esas dificultades.
"Nuestra nación debió enfrentar gran cantidad de obstáculos. Aun así, nuestra economía es fuerte". Y una de las razones es que "El Congreso atendió a mi pedido y permitió al pueblo que se quede con más de su propio dinero", dijo Bush a empleados congregados en el almacén de la pequeña empresa NuAir Manufacturing, que fabrica vidrios y puertas.
"El plan de alivio impositivo que algunas personas están calumniando en nuestro país ayudó al crecimiento de las pequeñas empresas", dijo Bush.
Con más de ocho millones de estadounidenses sin trabajo, el tema del empleo es algo muy delicado para Bush, que busca ser reelecto en noviembre. Aunque la economía de Estados Unidos está en alza, la recuperación de empleos ha sido lerda. La oposición demócrata ha denunciado en reiteradas oportunidades que desde que Bush asumió el cargo se han perdido 2.2 millones de empleos.
La política de Bush "ha exacerbado los efectos de la recesión para miles de habitantes de Florida en tanto su hermano (el gobernador de Florida, Jeb Bush) ha insistido en más recortes impositivos para los ricos", dijo David Sirota, del Centro para el Progreso de Estados Unidos, una organización de estudios de ideología liberal.
Bush ha tratado de defender sus políticas económicas y ha dicho que tiene un plan para que la economía marche en la dirección correcta. En las tres últimas semanas ha dedicado cuatro discursos a la economía en otros estados de gran importancia política, entre ellos Pensilvania.