PUERTO PRÍNCIPE, Haití, feb. 16, 2004.- El Frente de Resistencia contra el presidente haitiano Jean-Bertrand Aristide controlará pronto el norte y el centro de Haití, afirmó este lunes, Winter Etienne, líder de la organización. Etienne dijo a la prensa en Gonaives (centro-oeste) que luego de 16 días de la insurrección armada que se inició en esa ciudad, capital de la provincia de Artibonite, siguen controlando varios pueblos de la zona.
Aseguró que tras tomar este lunes el control de Hinche, ciudad cercana a la frontera con la República Dominicana, los próximos objetivos son las ciudades de Saint-Marc (centro) y Cabo Haitiano (norte).
El líder opositor indicó que a las filas del Frente de Resistencia se añadieron 200 hombres armados, reclutados por el comisario de la policía Guy Philippe y el ex líder paramilitar Louis Jodel Chamblin.
Chamblin, al frente de 50 ex soldados del ejército nacional, atacó este lunes la comisaría de Hinche y lograron la rendición de los policías, según medios de prensa locales.
El comandante de la policía local, Jonas Maxime, y dos guardaespaldas murieron cuanto trataban de entrar en la comisaría, información confirmada por el propio Aristide, quien calificó a los atacantes de "terroristas".
En el ataque resultaron heridos de bala dos estudiantes. Residentes de la ciudad se llevaron alimentos y equipos de la comisaría atacada.
DOMINICANA URGE ACCIÓN INTERNACIONAL
El gobierno dominicano solicitó el lunes más ayuda internacional para contener el alzamiento en Haití, y advirtió que la violencia podría causar daños a toda la región del Caribe.
Entretanto, las autoridades clausuraron un mercado fronterizo al aire libre, frecuentado por centenares de haitianos y dominicanos, debido a las tensiones por el asesinato de dos soldados de República Dominicana, el fin de semana pasado.
El canciller dominicano Frank Guerrero Prats dijo el lunes que la situación en Haití no se resolverá sin ayuda de otros países.
En un comunicado, Guerrero Prats dijo que ha llegado el momento en que la comunidad internacional, organizaciones multilaterales y gobiernos de países amigos actúen para combatir la creciente crisis, que podría ir en detrimento de toda la región.
Guerrero Prats consideró que su país no puede enfrentar solo las posibles consecuencias de la violencia intensificada en Haití, ni el eventual éxodo de haitianos a través de la frontera.
Sin embargo, el canciller no dio detalles sobre el tipo de ayuda que su gobierno solicita.
Los dos países ubicados en la isla de La Española, comparten una frontera de 360 kilómetros, que carece de vigilancia en muchas zonas.
El gobierno estima que un millón de haitianos viven en territorio dominicano, la mayoría como inmigrantes indocumentados.
A medida que ha empeorado la crisis en Haití, los militares dominicanos han anunciado el refuerzo de la vigilancia fronteriza.
El sábado, dos soldados dominicanos fueron muertos a tiros en Dajabón, una población fronteriza ubicada 240 kilómetros al noreste de Santo Domingo.
Las armas de los soldados fueron robadas, por lo que algunos oficiales especulan que los autores fueron grupos opositores haitianos que buscaban armamento. Las fuerzas militares investigan el caso.
Los temores de más ataques o de represalias llevaron a impedir las operaciones del mercado de Dajabón, que normalmente se instala los lunes.
Regino Méndez, un sacerdote jesuita que coordina un grupo de atención para los refugiados en Dajabón, dijo que tras el asesinato de los soldados, algunos pobladores han advertido que buscarán vengarse de los haitianos. Relató que durante la mañana, había tensión en el poblado y la gente evitó salir a las calles.