PUERTO PRÍNCIPE, Haití, feb. 16, 2004.- En Haití las balas son las que gritan más fuerte en las manifestaciones, en la capital Puerto Príncipe, este domingo fue día de marcha contra el presidente Jean Bertrand Aristide. Se juntaron sólo dos mil personas porque la policía estableció retenes para impedir la llegada de manifestantes y porque a eso hay que sumarle el miedo. En la última semana más de 60 han muerto por la crisis política.
Cuando apenas estaban organizándose un grupo de policías penetró la concentración sin motivo, su presencia encendió los ánimos, el contingente de estudiantes, grupo de choque entre los opositores apedreó una camioneta el argumento era de un paramilitar del gobierno.
Ya nadie tenia las riendas, los estudiantes se fueron contra tres camionetas más y luego contra un hombre que llevaba una cámara fotográfica.
Los líderes opositores recibieron reportes de que adelante los esperaban simpatizantes del gobierno armados, decidieron cambiar la ruta no les hicieron caso y sucedió, piedras, botellas, disparos opositores contra oficialistas.
Entró la policía a disuadir con disparos al aire y gases lacrimógenos y eso sólo reforzó la batalla humana.
Esto es literalmente una batalla en las calles, son chalecos antibalas o máscaras antigases y es estar en contra de la pared para protegerse de los disparos de otros.
Cero muertos, cero heridos una veintena de detenidos y un pais que se quiebra por dentro.