SAN FRANCISCO, Estados Unidos, feb. 17, 2004.- Dos grupos conservadores interpusieron este martes una demanda que podría frenar en seco la histórica iniciativa del alcalde de San Francisco, que en los últimos cinco días ha casado a más de 2 mil 300 parejas del mismo sexo. Los grupos ultraconservadores "Campaña por las Familias de California" y "Alliance Defense Fund" presentaron una petición ante el juez Ronald Quidachay para que frene la ola de matrimonios de manera inmediata e invalide las licencias emitidas hasta ahora.
El juez decidió posponer hasta el viernes una decisión al respecto.
Quidachay indicó que no está preparado para decidir sobre este asunto debido a que los grupos no presentaron su demanda con tiempo suficiente.
Estas agrupaciones tienen previsto presentar en las próximas horas una demanda similar ante el magistrado James Warren, de la Corte Suprema de San Francisco.
Algunos juristas indicaron que es probable que ambas audiencias se reúnan en una sola, en cuyo caso sería el juez Warren el que tendría la última palabra.
Los oponentes alegan que sólo los jueces pueden declarar inconstitucionales las leyes californianas, que determinan que el matrimonio es exclusivamente entre un hombre y una mujer.
Randy Thomasson, director de "Campaña por las Familias de California", señaló que ambos grupos acudieron a los tribunales para "proteger el matrimonio y las leyes".
"Las leyes de California establecen que el matrimonio sólo es entre un hombre y una mujer", señaló Thomasson a la cadena de televisión CNN. "El alcalde de San Francisco viola las leyes. Se está convirtiendo en un dictador, imponiendo sus propios valores".
Por su parte el alcalde Gavin Newsom se mostró sorprendido por la abrumadora respuesta de su iniciativa.
Para Newsom, del Partido Demócrata, esta batalla no es muy diferente de las que, en el pasado, consiguieron acabar con las leyes que prohibían el matrimonio entre personas de diferentes razas o religiones.
"Estados Unidos ha tratado desde sus comienzos de acabar con la discriminación en todas sus formas", señaló Newsom.
"La Constitución de California no deja lugar a ningún tipo de discriminación", añadió el alcalde, que dió permiso para que se sigan expidiendo licencias hasta que los jueces no dicten lo contrario.