LOUISIANA, Estados Unidos, feb. 17, 2004.- El presidente de Estados Unidos, George W. Bush, reconoció el sacrificio del soldado nacido en México, Rey David Cuervo, quien murió en Irak mientras prestaba servicio en el país árabe. Bush visitó este fuerte donde tienen su sede diversas instalaciones militares estadunidenses que han entrenado y enviado a Irak a más de 10 mil soldados.
Subrayó, ante miles de elementos de la Guardia Nacional, que unos cuantos terroristas pueden traer dolor a muchos.
"Aquí, en la comunidad de Fort Polk, ustedes han enviado a hombres y mujeres valientes a confrontar este mal, y han dicho adiós a algunos de sus mejores elementos", subrayó el mandatario. "Uno de ellos fue Rey David Cuervo, quien fue muerto en Badgad".
Destacó que el cabo primero, quien nació en México, fue uno de los varios extranjeros en las fuerzas armadas que han dado su vidas por la defensa de Estados Unidos.
Además de Cuervo, varios soldados mexicanos y otros nacidos en países de América Latina han perecido en servicio en Medio Oriente.
En su discurso sobre Irak que fue interrumpido varias veces por aplausos de los militares presentes, el gobernante recordó que por instrucciones suyas se otorgó la ciudadanía, de manera póstuma, a los soldados foráneos muertos en Irak.
Indicó que, el mes pasado, Cuervo fue sepultado y en su lápida dice: "Todos dieron algo y algunos lo dieron todo".
Bush pidió a Dios consuelo para las familias de los fallecidos en servicio, y que mantenga a esta nación "siempre agradecida por su sacrificio", al precisar que la intervención en Irak y Afganistán libró a más de 50 millones de personas de "opresión cruel".