ROMA, Italia, feb. 18, 2004.- El sacrificio de aves silvestres es una medida inadecuada para luchar contra la influenza aviar, ni ayudará a prevenir nuevos brotes, informó este miércoles la Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación (FAO). Dijo que las medidas de prevención deben basarse en sistemas de control y vigilancia para evitar cualquier contacto entre la fauna salvaje y las aves de corral, o al menos tenerlo bajo control.
Por ejemplo, agregó, los productores de aves de corral deben garantizar que las cercas de los gallineros y los contenedores donde beben sus animales no están contaminados por las aves salvajes.
"Y cuando esto no sea posible, garantizar que el agua que beben es segura, aplicándoles el tratamiento adecuado para ello", señaló la FAO.
La experiencia demuestra que ésta ha sido una buena estrategia y que no es necesario un sacrificio indiscriminado de aves salvajes, afirmó.
La FAO pidió cautela y vigilancia a los propietarios avícolas, y muy especialmente a los pequeños productores de pollos de corral.
A ellos la FAO les aconsejó levantar cercas para separar las aves domésticas de las salvajes, separar a las aves acuáticas de las de corral en aquellos casos en los que las aves acuáticas domésticas tengan acceso al mismo agua que las aves salvajes.
También estar atentos a los síntomas de influenza aviar en las aves e informar a las autoridades veterinarias encargadas de cualquier síntoma sospechoso.
El organismo dijo que los productores avícolas deberían aplicar medidas de bioseguridad adecuadas como mantener severos controles sobre toda presencia externa a las granjas y extremar medidas higiénicas para reducir al mínimo la difusión de la enfermedad.
Asegurarse de que los gallineros no permiten el contacto con aves externas con el fin de evitar cualquier contacto con la fauna salvaje, especialmente en el caso de aves acuáticas y de pollos.
Además de llevar una contabilidad precisa de la producción e informar sobre eventuales reducciones repentinas.
También asegurarse de que todas las aves enfermas o que han perecido pasan por el control de un laboratorio veterinario reconocido y que las muestras son enviadas a laboratorios regionales para su análisis.
La cría de pollos en las cercanías de pantanos o en zonas en las que existe una población de aves acuáticas puede conllevar un riesgo mayor por lo que se aconseja extremar las medidas de vigilancia, dijo la FAO.