Puerto Príncipe, 18 feb (EFE).- Uno de los dirigentes de las bandas armadas que apoyan al régimen del presidente haitiano, Jean-Bertrand Aristide, amenazó con aplastar a todo aquel que intente alejarlo de la presidencia. "Tenemos machetes, cuchillos, veneno biológico y otras armas tradicionales. Juramos por nuestras vidas que vamos a utilizarlos contra la oposición y los rebeldes", afirmó Paul Raymond en una rueda de prensa.
Raymond amenazó también a algunos senadores disidentes y a la prensa, y mencionó en especial a cinco emisoras de radio que, dijo, trabajan para la oposición.
Las emisoras y sus equipos de transmisión fueron objeto de ataques durante los incidentes violentos de diciembre del año pasado.
En tanto, las informaciones que llegan desde el centro y norte de Haití indican que Cabo Haitiano, segunda ciudad del país, es la única en la que se observa aún presencia policial.
El Frente de Liberación y Reconstrucción Nacionales (hasta hace unos días llamado Frente de Resistencia Anti-Aristide), controla desde el pasado día 5 la ciudad de Gonaives, desde la que se ha extendido a otras localidades de esas zonas del país.
Las fuentes en esos lugares señalan que los agentes de Policía han huído, abandonando sus pertenencias a la población.
En Hinche, dominada desde el lunes pasado por los rebeldes dirigidos por Louis Jodel Chamblin, con el apoyo del Frente, el jefe de la Policía local y dos de sus guardaespaldas murieron durante el asalto a la comisaría.
Los policías de Hinche, Belladere, Savanette y Las Caobas, han abandonado sus puestos y se dirigen a la cercana frontera con República Dominicana.
Cabo Haitiano y Saint-Marc, ocupada durante 48 horas por la oposición y recuperada posteriormente por la Policía en una operación en la que murieron al menos diez personas, son las dos únicas grandes ciudades al norte de Puerto Príncipe controladas por el régimen.
El portavoz del Frente, Winter Etienne, ha afirmado que se hará con el control de todo el norte del país antes de lanzar su ataque contra el Palacio Nacional, en Puerto Príncipe, si Aristide no abandona el poder.
Ayer, martes, rumores de que Cabo Haitiano estaba a punto de ser atacado por los rebeldes desató el pánico entre la población, que levantó barricadas en los accesos a la ciudad.