NUEVA YORK, Estados Unidos, feb. 23, 2004.- España, que preside el Comité contra el Terrorismo (CTC), obtuvo el respaldo de los miembros del Consejo de Seguridad para reforzar los poderes y dotar de una estructura permanente a este órgano de la ONU de lucha antiterrorista, según explicó el embajador español. España tiene previsto explicar durante esta semana los detalles de su iniciativa a los 191 países que conforman la Asamblea General, y a primeros de marzo, empezará a negociar con los 14 miembros restantes del Consejo de Seguridad la adopción de una resolución que otorgue fuerza legal a la propuesta.
El embajador de España ante la ONU, Inocencio Arias, manifestó que el objetivo de la iniciativa es que las Naciones Unidas "pueda trabajar seriamente, y no sólo verbalmente, sobre el terrorismo".
En la propuesta española se pretende dar más capacidad al comité y dotarlo de los medios necesarios para que tenga una estructura permanente que permita controlar y supervisar de "forma activa" si los Estados miembros cumplen con sus obligaciones en materia de lucha antiterrorista.
"Se trata de crear una unidad que sea capaz de ir sobre el terreno y que supervise si los países cumplen con las leyes que han implementado", destacó Arias.
España también propone crear el cargo de director ejecutivo del CTC, que sería nombrado por el secretario general de la ONU, Kofi Annan, y que tendría un mandato inicial de un año.
Las responsabilidades de esta nueva figura serán dar apoyo y recomendaciones al plenario del CTC, así como tendrá que hacer un seguimiento y controlar las decisiones que se tomen en el comité.
"La persona que ocupe este cargo deberá tener visibilidad, influencia y sobretodo garra", precisó el embajador español.
El CTC se creó bajo la resolución 1373 aprobada por el Consejo de Seguridad el 28 de septiembre del 2001, siete días después de los trágicos atentados terroristas en Nueva York y Washington.
Su misión es ayudar a los Estados miembros a eliminar e impedir todo apoyo activo o pasivo al terrorismo, lo que les obliga a mejorar sus capacidades legislativas y operativas que les permitan estar en condiciones de luchar contra el terrorismo en todas sus dimensiones.
También tiene como meta alentar a los países a que ratifiquen los 12 convenios existentes sobre el tema.
El CTC, por otro lado, cuenta con un mandato reforzado del Consejo de Seguridad, ya que puede actuar en el ámbito del capítulo VII de la Carta de la ONU, que permite imponer sanciones y otro tipo de actuaciones directas.
"La ONU no puede ser cicatera, ni tiquis miquis, a la hora de luchar contra el terrorismo y debe dotarse de los medios para que esta batalla no se quede en algo sólo retórico", dijo el diplomático español.