SAN FRANCISCO, Estados Unidos, feb. 23, 2004.- Las bodas entre parejas del mismo sexo continuaron celebrándose este lunes en San Francisco, California, a pesar de las duras críticas del gobernador de este estado, el republicano Arnold Schwarzenegger. Entretanto, dos hombres que quieren casarse en el sur de Florida acudieron a un tribunal para que defina la diferencia entre el marco legal del estado, que impide los matrimonios entre homosexuales, y la Constitución, que garantiza la igualdad ante la ley.
El ayuntamiento de San Francisco reanudó este lunes la expedición de licencias de matrimonio para homosexuales a pesar de las protestas de varios grupos conservadores y del propio Schwarzenegger.
El gobernador pidió este fin de semana al procurador general de California, Bill Lockyer, frenar los matrimonios, prohibidos por las leyes del estado, que sólo permiten las bodas entre un hombre y una mujer.
Lockyer declinó cumplir las órdenes del gobernador e indicó que se trataba sólo de "retórica política".
"Schwarzenegger puede dirigir a las patrullas de policía, puede dirigir el próximo 'Terminator 4' si así lo desea. Pero no puede ordenar al procurador general de la manera en que lo ha hecho", señaló Lockyer.
Un juez de la Corte Suprema de esta ciudad rehusó el viernes ordenar la interrupción de estas uniones, como habían pedido algunos grupos conservadores.
El magistrado indicó que los derechos de las parejas homosexuales "parecen más sustanciales" que los de los californianos que en el 2000 votaron a favor de una propuesta de ley que definía el matrimonio como entre un hombre y una mujer exclusivamente.
La opinión del juez llegó un día después de que la ciudad de San Francisco decidiese llevar ante un tribunal al estado de California y sus leyes, por considerarlas discriminatorias.
La demanda exige que California declare como válidas las más de 3 mil uniones entre parejas del mismo sexo celebradas desde el 12 de febrero, fruto de la singular iniciativa del alcalde de San Francisco, Gavin Newsom.
En Florida, Ellis Rubin, abogado de William Ash, de San Diego, dijo que su cliente desea contraer matrimonio con su pareja del sur de Florida, pero como existe una ley que lo impide decidieron acudir a un tribunal del condado Broward, al norte de Miami.
Rubin informó que la pareja homosexual que él representa prefirió acudir primero a un tribunal de Florida para buscar "una manera legal apropiada", en vez de viajar a San Francisco para obtener una licencia matrimonial, porque estarían violando la ley estatal.
En Florida, los homosexuales tampoco pueden adoptar niños, sólo se les permite ser tutores, y las campañas legales que han emprendido en ese aspecto las han perdido.
Un tribunal de Apelaciones rehusó en enero la petición presentada por cuatro homosexuales que recurrieron a esa instancia después de que en agosto de 2001 un juez desestimara su primera acción judicial.
Un panel de tres jueces decidió, de manera unánime, que el estado de Florida había determinado que no era apropiado que los niños bajo su tutela fueran adoptados por "individuos que estén comprometidos en una actividad homosexual voluntaria y real".
"Y nosotros no hemos hallado nada en la Constitución que prohíba este procedimiento", agregaron en su dictamen.