WASHINGTON, Estados Unidos, feb. 23, 2004.- El presidente George W. Bush puso en marcha este lunes su campaña de reelección con un sendo discurso ante republicanos, en el que se burló del puntero demócrata, el senador por Massachusetts, John Kerry, sin mencionarlo por su nombre. En la cena anual de la Asociación de Gobernadores Republicanos, Bush señaló que los demócratas están, al mismo tiempo, a favor y en contra de los impuestos; por el TLC y contra él; por la Ley Patriota y contra ella; por liberar a Irak o en oposición a la guerra.
"Y todo esto, en un sólo senador de Massachussets", remató Bush ante los aplausos y risas de la concurrencia, reunida en el principal salón del Centro de Convenciones de Washington.
El discurso presidencial, que no fue transmitido por las cadenas de televisión debido a su contenido político-electoral, marcó el inicio real de la campaña de reelección de Bush y es expresión clara de que consideran a Kerry como el enemigo político a vencer.
Analistas políticos coincidieron en que existe entre los republicanos un creciente temor a perder la Casa Blanca el 2 de noviembre próximo, ya que las más recientes encuestas muestran que Bush perdería ante Kerry por más de 10 puntos porcentuales.
Marc Racicot, el presidente del Partido Republicano, dijo a los reporteros poco antes de la alocución presidencial, que las críticas a Kerry no eran síntoma de temor sino de que era el momento de confrontar a quien parece será el candidato demócrata.
En coincidencia con el mensaje de Bush, el Partido Republicano organizó una teleconferencia para cuestionar el récord legislativo de Kerry en seguridad nacional, lo que fue de inmediato rechazado por la campaña del senador.
Bush, en su mensaje ante los gobernadores, sostuvo que los electores tendrán en noviembre próximo una alternativa clara.
Es una opción entre mantener el alivio fiscal y hacer avanzar al economía, o en poner una mayor carga en los estadunidenses. Es una opción entre un Estados Unidos que es líder con fuerza y confianza, o un país inseguro ante la evidencia de peligro".
De acuerdo con Bush, los votantes tendrán que decidir entre dos formas de gobierno, la que promueven los republicanos de oportunidad y responsabilidad, o la de los demócratas que quitan el dinero y toman las decisiones de los ciudadanos.
"Aguardo la competencia", señaló Bush en medio de aplausos de los gobernadores, que incluían al de California, Arnold Schwarzenegger.
Sin embargo, la campaña George W. Bush-Dick Cheney rechazó el desafío lanzado por Kerry para que los dos tuvieran en este momento un debate cara a cara en el tema de seguridad nacional.
En cambio, el Partido Republicano se limitó a señalar que las criticas de los republicanos no son al patriotismo de Kerry sino a las posiciones y votos del senador en sus tres décadas de carrera política.