CABO HAITIANO, Haití, feb. 26, 2004.- El líder de los rebeldes haitianos aseguró este jueves que sus fuerzas están rodeando a Puerto Príncipe y esperan sólo la orden de atacar. Guy Philippe dijo a The Associated Press que si el presidente Jean-Bertrand Aristide no renuncia, sus combatientes lo arrestarán para enjuiciarlo por acusaciones de corrupción y asesinato.
Mientras tanto, los comercios cerraron sus puertas este jueves y los conductores de automóviles soportaban largas filas para conseguir gasolina, temiendo una inminente ofensiva insurgente contra la capital.
La mayor parte de las barricadas levantadas por los partidarios de Aristide fueron retiradas este jueves y las calles estaban vacías.
El líder de la rebelión en la que han muerto por lo menos 80 personas advirtió este miércoles por la noche a los haitianos que permanezcan en sus casas.
Los extranjeros abandonaron el miércoles el país en aviones repletos en medio de saqueos aislados. El Consejo de Seguridad de la ONU se reunirá este jueves y el presidente George W. Bush dijo que Estados Unidos animó a la comunidad internacional a aportar una robusta fuerza de seguridad.
Guy Philippe, el líder de un grupo insurgente que controla casi la mitad del país, dijo que se avecina un ataque a la capital.
"Iremos directos al Palacio Nacional, donde detendremos a Aristide", dijo Philippe en una llamada telefónica efectuada a Radio Vision 2000 desde la ciudad de Cabo Haitiano, en el norte del país. "Todo concluirá pronto". Al mismo tiempo, los estudiantes planearon para este jueves una manifestación en contra del gobierno.
Tras advertir que Haití se encamina rápidamente al caos, Francia pidió la renuncia de Aristide y el establecimiento inmediato de un gobierno de transición.
"Por lo que respecta al presidente Aristide, tiene una grave responsabilidad por la situación actual. De él depende aceptar las consecuencias al mismo tiempo que respeta el imperio de la ley", dijo el miércoles en una declaración el ministro de Relaciones Exteriores Dominique de Villepin.
"Todo el mundo reconoce que debe ser iniciada una nueva página en la historia de Haití, al mismo tiempo que se respeta la dignidad e integridad de todos los protagonistas", agregó.
Aristide, un ex sacerdote de 50 años, gozó otrora de gran popularidad por ser el primer presidente democráticamente elegido en Haití y ser considerado un salvador de los pobres, pero ha perdido paulatinamente ese respaldo al empeorar la pobreza después que su partido ganó unas elecciones amañadas en el 2000 y los donantes internacionales suspendieron su ayuda.
ARISTIDE PODRÍA HUIR
Mientras tanto, el diario ginebrino “Le Temps”, en un despacho fechado en Puerto Príncipe, asegura que el acosado presidente haitiano prepara supuestamente su próxima salida del país junto a su familia en un falso helicóptero de la Cruz Roja.
Según el rotativo, el helicóptero, que lleva ilegalmente el emblema de la organización humanitaria, está dispuesto para la fuga en un lugar secreto.
El diario cita fuentes no gubernamentales según las cuales pese a haber afirmado que daría su vida por su país, Aristide prepara en realidad su salida del país.