KABUL, Afganistán, feb. 26, 2004.- El secretario de Defensa de Estados Unidos, Donald Rumsfeld, que se encuentra de visita en Kabul, dijo este jueves que el grupo integrista islámico Talibán ya no es una amenaza para el gobierno de Afganistán. Rumsfeld se reunió hoy con el presidente transitorio de Afganistán, Hamid Karzai, después de visitar a las tropas estadounidenses en la ciudad de Kandahar.
En una rueda de prensa, Karzai declaró que el Talibán "es un régimen vencido" que ya no supone ningún peligro para el gobierno del país, al tiempo que admitió que quedan "otros criminales" que suponen una amenaza mayor.
"No veo ninguna indicación de que los Talibán sean una amenaza militar para Afganistán", dijo por su parte Rumsfeld.
Asimismo, señaló que el terrorismo mundial está siendo derrotado, pero no precisó cuáles son las perspectivas para capturar a Osama Bin Laden.
"Esperemos que sea así", dijo refiriéndose a la posibilidad de capturar a Bin Laden.
Manifestó que la ofensiva paquistaní realizada cerca del límite con Afganistán ha afectado a Al-Qaeda.
"Claramente, todo el mundo está presionando a los terroristas, pero en Pakistán de manera más reciente, con más energía y algo de éxito, por lo que estamos muy agradecidos", dijo.
Rumsfeld se negó a decir si el Pentágono estaba transfiriendo fuerzas especiales de Irak a Afganistán para ayudar a capturar a Bin Laden.
Ni Karzai ni Rumsfeld, que ofrecieron una rueda de prensa conjunta en el palacio presidencial de Afganistán, ofrecieron señales de que las fuerzas internacionales lideradas por Estados Unidos vayan a capturar pronto a Bin Laden, a pesar de una nueva ofensiva en el vecino Pakistán.
La visita del Secretario de Defensa estadounidense se produce un día después de que cinco trabajadores humanitarios afganos del programa Solidaridad Nacional fueran asesinados y otros dos resultaran heridos cuando su vehículo fue tiroteado por desconocidos al este de Kabul.
Los siete empleados de la organización humanitaria inspeccionaban un área rural para sus proyectos cuando fueron atacados.
El programa Solidaridad Nacional es uno de los trabajos humanitarios más importantes en la reconstrucción de carreteras y fue aprobado en la conferencia de Tokio de 2001.