WASHINGTON, Estados Unidos, feb. 26, 2004.- La Organización de los Estados Americanos (OEA) pidió este jueves a las Naciones Unidas tomar "las medidas urgentes, necesarias y apropiadas" para resolver la crisis en Haití. "Lo que estamos haciendo es que la comunidad internacional hable con una sola voz", dijo el secretario general de la OEA, César Gaviria.
La decisión fue adoptada apenas una semana después de que el mismo foro aprobara una resolución de "apoyo al gobierno constitucional" del presidente Jean Bertrand Aristide.
La resolución fue enviada inmediatamente al Consejo de Seguridad de la ONU en Nueva York, que tenía también prevista para más tarde una reunión sobre la situación en el país caribeño.
El embajador de México, Miguel Ruiz Cabaña, no descartó la posibilidad de que la solución para Haití pudiera implicar una acción militar.
"Lo que estamos haciendo es reconocer que el Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas es el único órgano capaz de decidir sobre operaciones que puedan implicar eventualmente el uso de la fuerza legítima o el envío de misiones que tipifiquen contingentes armados", dijo.
"Por eso estamos haciendo este llamado al único órgano de la comunidad internacional que legítimamente puede decidir sobre estas materias", dijo Ruiz Cabañas.
Gaviria, hablando después de la aprobación, aseguró que la OEA "no va a quedar debilitada sino fortalecida", y recordó que en 1994 la organización puso también en manos del Consejo de Seguridad la salida de una crisis en el mismo país.
"La amenaza del uso de la fuerza propició una solución", dijo Gaviria ante los delegados de 34 estados miembros.
En 1994, Estados Unidos encabezó una operación militar de 20 mil efectivos para restaurar en el poder a Aristide, que había sido depuesto por un golpe militar tres años antes.
Lo que hizo Aristide desde entonces en Haití "es motivo de una profunda decepción" de Estados Unidos, dijo el embajador de ese país John Maisto, en lo que fue la única crítica al gobernante haitiano en la sesión.
El jueves pasado, la OEA acordó trabajar con la ayuda internacional en la implementación de un plan delineado por la Comunidad del Caribe (CARICOM) sobre la base del reconocimiento de Aristide como presidente constitucional.
El plan fue aceptado por Aristide y rechazado por la oposición haitiana.
"Nuestro propósito había sido presentar el plan de acción de la CARICOM con plazos de implementación e inspirar confianza en su ejecución ante la presencia de la comunidad internacional", dijo el embajador canadiense Paul Durand, presidente del Consejo Permanente. "Desgraciadamente, la situación de seguridad se ha deteriorado".