SAN FRANCISCO, Estados Unidos, feb. 26, 2004.- Los cuatro aspirantes a la candidatura presidencial demócrata midieron este jueves sus fuerzas en California en un debate crucial dada su proximidad con el "supermartes", cuando se celebran elecciones primarias en diez estados de Estados Unidos. Los senadores John Kerry y John Edwards, que ocupan el primer y segundo lugar de preferencias según las últimas encuestas, se esforzaron, sin demasiado éxito, en marcar diferencias entre sus posturas.
En un debate que se desarrolló en un tono marcadamente relajado, ambos manifestaron su oposición al matrimonio entre homosexuales, un tema candente desde que el presidente de Estados Unidos, George W. Bush, anunciase el pasado martes que apoyaría una enmienda constitucional para prohibir estas uniones.
Ambos criticaron, no obstante, el anuncio de Bush y dijeron que son los estados los que deberían decidir al respecto.
En el debate, moderado por el periodista de la CNN, Larry King, y patrocinado por "Los Angeles Times" y la cadena de noticias estadounidense, CNN, el senador por Massachusetts Kerry señaló que el país está polarizado por culpa del presidente.
"Lo que trata de hacer (Bush) es dividirnos", señaló Kerry en uno de sus numerosos intentos de crear un frente común demócrata contra el presidente republicano.
"Trata de distraer nuestra atención de otros asuntos más importantes, como la economía", agregó.
En el debate, realizado en la Universidad de California del Sur, en Los Ángeles, también participaron el ex alcalde de Cleveland, Dennis Kucinich, y el activista de Nueva York, Al Sharpton.
Ambos cosecharon fuertes aplausos cuando manifestaron su apoyo los matrimonios homosexuales y se alejaron de las posturas de Kerry y Edwards con respecto a la guerra de Irak.
Los dos senadores votaron para dar a Bush carta blanca para iniciar el ataque en ese país, aunque esta noche criticaron la labor del presidente en este aspecto.
Al Sharpton resumió lo que probablemente sea la opinión de muchos demócratas cuando dijo que "cualquiera de ellos (Kerry y Edwards) es en su peor momento mejor que Bush".
En cuanto a la pena de muerte, otro asunto que salió a colación, Kerry (opuesto a este castigo excepto en casos de terrorismo) se refirió a los numerosos errores que comete el sistema judicial, mientras que Edwards defendió su aplicación.
Este último rompió una lanza a favor de los inmigrantes cuando señaló que debería permitirse a un mayor número de inmigrantes obtener la ciudadanía.
"Deberíamos expandir la inmigración legal", dijo el senador por Carolina del Norte.
Por su parte, Kerry se refirió largamente al "outsourcing", la contratación de servicios y trabajos fuera del país, y señaló que cerraría los "agujeros" que permiten que las empresas no paguen impuestos.
El debate es el primero que enfrenta a los aspirantes demócratas desde que Howard Dean se retiró de la contienda por la candidatura demócrata tras quedar en mal lugar en las primarias de Wisconsin.
El senador de Massachusetts, que recibió el jueves el apoyo del "New York Times", uno de los diarios más influyentes del país, es el favorito, según las últimas encuestas.
Los analistas políticos indican que los seguidores de Dean, que hasta ahora no ha apoyado públicamente a ningún candidato, podrían marcar la diferencia.
Tanto Kerry como Edwards se han dedicado estos últimos días a cortejar a estos votantes, hasta el punto de que Edwards se refirió el miércoles al ex gobernador de Vermont como "mi amigo" y dijo de él que era "una voz poderosa a favor del cambio".
Los estados donde se celebran primarias el martes son California, Nueva York, Ohio, Georgia, Connecticut, Maryland, Massachusetts, Rhode Island y Vermont, mientras que en Minesota se celebrarán los "caucus".