TOKIO, Japón, feb. 26, 2004.- Shoko Asahara, ex dirigente de un culto apocalíptico, fue condenado a muerte el viernes por planear el mortal ataque con gas tóxico ocurrido en 1995 en el tren subterráneo e Tokio, así como una serie de otros crímenes que dejaron 27 muertos. Asahara, fundador y dirigente del culto Aum Shinrikyo, también está acusado de ordenarle a sus seguidores que produjeran y almacenaran arsenales de armas convencionales y químicas.
Asahara mantuvo silencio mientras era leído el veredicto y la sentencia. Se desconoce su presentaría una apelación.
El fallo representa el clímax de un juicio de casi ocho años de duración. Sus abogados habían argumentado que Asahara, cuyo verdadero nombre es Chizuo Matsumoto, ya no tenía el control de su grupo en los momentos en que ocurrió el ataque con gas sarín en el tren subterráneo, el 20 de marzo de 1995.
Pero varios ex seguidores que declararon ante la corte dijeron que Asahara planeó y ordenó el ataque, que dejó 12 muertos y miles de intoxicados, entre otros crímenes.
Asahara también está acusado de planear un ataque con sarin en junio de 1994 en la ciudad central de Matsumoto, el asesinato del abogado Tsutsumi Sakamoto y su familia, así el de seguidores descarriados y personas que ayudaban a los miembros del culto a salir de su influencia.
Asahara es la décimo segunda persona condenada a muerte por el atentado en el tren subterráneo.
El veredicto sigue a varias horas de proceso, en las que el juez Shoji Ogawa detalló los 13 cargos en su contra y no aceptó las afirmaciones de inocencia del ex religioso.
"El defendido planeó difundir gas sarín por Tokio y crear ahí su propio reino y ordenó la construcción de una planta productora de sarín, dijo Ogawa.
Un panel de cuatro magistrados encabezado por Ogawa presentó el fallo y la sentencia.
Asahara no habló durante la sesión, aunque sonrió cuando fue llevado a la corte y se la pasó haciendo muecas durante el proceso.