PUERTO PRÍNCIPE, Haití, feb. 27, 2004.- Rebeldes haitianos tomaron este viernes control de otra ciudad, y se iban acercando a la capital, mientras el presidente Jean-Bertrand Aristide pidió el envío de soldados para mantener la paz y el país se hundía en el caos. Los rebeldes obligaron a huir a la policía y liberaron a 67 presos en Mireblais, a unos 40 kilómetros al sureste de Puerto Príncipe, dijeron testigos. Se ignora inicialmente si los rebeldes continúan aún en Mireblais, o si están avanzando hacia la capital.
El jueves, la policía abandonó la tercera ciudad más grande de Haití, Les Cayes. La ciudad fue tomada por el grupo Resistencia de Base, un grupo aliado con la Plataforma Democrática de oposición, pero no vinculado con los rebeldes.
Entre tanto, los partidarios de Aristide se reunieron este viernes en la mañana frente al Palacio Nacional para proteger al acosado líder. Adolescentes que conducían topadoras y elevadoras de horquilla erigieron barricadas usando automóviles destrozados, postes telefónicos, sillas, basura y neumáticos incendiados.
"Si Aristide se va, corten sus cabezas y quemen sus viviendas", gritaban simpatizantes del presidente frente al Palacio Nacional, repitiendo el grito de guerra de Jean-Jacques Dessalines, el general haitiano que derrotó al ejército de Napoleón hace dos siglos, en 1804, y fue factor decisivo en la independencia de Haití, la primera república independiente de América Latina.