SAN FRANCISCO, Estados Unidos, feb. 27, 2004.- El aspirante a la candidatura presidencial demócrata, John Kerry, el gran favorito según las últimas encuestas, esbozó este viernes en California sus planes de lucha contra el terrorismo. Kerry dijo que, si fuera presidente, utilizaría en mayor medida los servicios de espionaje, los servicios del orden y las alianzas internacionales.
"En un mundo cada vez más enmarañado, necesitamos construir alianzas reales y de larga duración", señaló.
En un acto de campaña en la Universidad de California en Los Ángeles, el senador por Massachuesetts dijo que él y su equipo pueden demostrar que saben cómo reforzar la seguridad del país, en respuesta a las voces republicanas que critican lo contrario.
Criticó al presidente George W. Bush por carecer de una estrategia global contra el terrorismo, una guerra que, según Kerry, no puede vencerse utilizando únicamente el poder militar.
Kerry también criticó la actuación de Bush en Irak y en Afganistán y señaló que el Gobierno de Estados Unidos ha desdeñado el proceso de paz en Oriente Medio, al tiempo que ha permitido que Irán y Corea del Norte continúen haciéndose con armas nucleares.
Agregó que protegería las instalaciones nucleares y químicas, incrementaría la seguridad de puertos y aeropuertos, e incrementaría los fondos federales para dotar a todo el país de más policías y bomberos.
Kerry tiene previsto terminar este viernes la jornada con un mitin en Oakland, en la bahía de San Francisco, acompañado de la senadora Dianne Feinstein, un "peso pesado" de la política de California, el vicegobernador y el físcal general de este estado, Cruz Bustamante y Bill Lockyer, respectivamente.
Mientras, el aspirante John Edwards, quien se encuentra detrás de Kerry en las preferencias demócratas, hizo campaña en Minnesota.
Edwards confía en hacerse con los votos del ex candidato Howard Dean, que se retiró de la contienda, para acortar la distancia que le separa de Kerry.
Los candidatos planean emplearse a fondo este fin de semana para arañar votos antes del "super martes", cuando se celebran elecciones primarias en diez estados de Estados Unidos, entre ellos California y Nueva York.