PUERTO PRÍNCIPE, Haití, feb. 27, 2004.- Partidarios extremistas del presidente Jean-Bertrand Aristide secuestraron el viernes autos y robaron a automovilistas en bloqueos de caminos en la capital, y el saqueo masivo azotó el puerto, a medida que los rebeldes se acercaban más a esta asediada ciudad. Funcionarios del Pentágono consideraban enviar tropas a las aguas frente a Haití para evitar un posible éxodo masivo y proteger a los 20.000 estadounidenses en esta nación caribeña.
La embajada de Estados Unidos pidió a Aristide a que trate de poner fin a la violencia en la capital, diciendo que "grupos pro-gobierno ha comenzado a robar, saquear y asesinar".
"Llamamos urgentemente al presidente Aristide a emitir las instrucciones necesarias para que sus partidarios cesen esta violencia", dice la declaración de la embajada, y añade que "su honor, su legado y su reputación están ahora en juego".
En la tercera semana del levantamiento, un nuevo grupo rebelde ocupó la tercera ciudad más importante de Haití, Les Cayes, y el principal líder insurgente dijo que sus fuerzas estaban en la población occidental de Jeremie, en su primer incursión hacia el sur de la península haitiana.
Mientras Estados Unidos y Francia insisten en que Aristide debería renunciar, los rebeldes liberaron a unos 67 prisioneros en Mirebalais, a unos 40 kilómetros al sureste de Puerto Príncipe, dijeron testigos.
"La policía corrió. Dejaron todo y se fueron a Puerto Príncipe", manifestó el líder rebelde Guy Philippe desde su base en la ciudad portuaria de Cap-Haitien, al norte del país. "Se fueron horas antes" de que llegaran los rebeldes, dijo.
Mirebalais es un sitio estratégico que conduce al oeste hacia la ciudad de St. Marc, controlada por el gobierno y ubicada al sur de la capital; al este hacia la República Dominicana, y al norte hacia el territorio donde los rebeldes han perseguido a policías en varias poblaciones.
Philippe esbozó el viernes una nueva estrategia que sugirió que no era inminente un ataque directo a la capital.
Dijo que los insurgentes procuran bloquear Puerto Príncipe y "cerrar el círculo" alrededor de Aristide.
"Queremos bloquear completamente a Puerto Príncipe", manifestó a la prensa. "Vamos a enviar dos botes para que los barcos grandes que arriban desde Miami con gasolina o alimentos lleguen a Cabo Haitiano y no vayan más barcos a Puerto Príncipe", explicó.
La estrategia probablemente provocará más necesidades y miseria entre los residentes, que ya enfrentan la escasez de combustibles y alimentos frescos, desde que los rebeldes cortaron los suministros desde el distrito central de Artibonite, que aporta buena parte del sustento de todo el país.
"Será muy difícil tomar ahora Puerto Príncipe. Habría muchos enfrentamientos, muchas muertes", dijo Philippe. "Por eso, lo que queremos primero es (generar) desesperación y eso es lo que estamos haciendo ahora, cerrando el círculo", sostuvo.
En la ruta desde Puerto Príncipe hacia Mirebalais, policías de una comisaría de Croix-des-Bouquets se quitaron los uniformes para vestirse con ropa civil y al parecer abandonaron sus armas y estaban preparados para huir.
La tercera ciudad más importante de Haití, el puerto de Les Cayes, ubicado el sur del país, fue tomada el jueves por Resistencia de Base, un grupo aliado con la opositora Plataforma Democrática, pero sin lazos con los rebeldes.