PEKÍN, China, feb. 28, 2004.- La segunda ronda de negociaciones sobre el programa nuclear de Corea del Norte terminó este sábado sin avances significativos y la nación comunista responsabilizó a Estados Unidos de "no estar dispuesto" a resolver el tema. El jefe de delegados de Corea del Norte, Kim Kye Gwan, dijo además que su país no encontró "resultados positivos e importantes" en la última ronda de negociaciones de cuatro días realizada en Pekín.
Las conversaciones terminaron este sábado con el compromiso de realizar un nuevo encuentro en los próximos meses, pero sin avances destacados.
"La delegación de Estados Unidos no tuvo la predisposición para resolver el tema nuclear a través de negociaciones pacíficas", expresó Kim en una inusual rueda de prensa en la embajada norcoreana de Pekín.
Corea del Norte ha lanzado en otras oportunidades este mismo tipo de acusaciones contra Estados Unidos para condenar públicamente la política norteamericana, saliéndose de esta manera de los canales diplomáticos.
En las negociaciones estuvieron las dos Coreas, Estados Unidos, Japón, China y Rusia. Los participantes destacaron el tono civilizado de las conversaciones, aunque China dijo que existió una "falta de confianza extrema".
Estados Unidos indicó que terminó alentado por el encuentro, contrario a lo que manifestó Kim. "Nos negaron el júbilo de una actitud recíproca por parte de Estados Unidos", sostuvo. "Estados Unidos no desea resolver este tema".
Corea del Norte busca que Estados Unidos la excluya de una lista de naciones que respaldan al terrorismo, algo que necesita para conseguir préstamos de instituciones como el Banco Mundial.
Estados Unidos demanda el desmantelamiento completo del programa nuclear de Corea del Norte y se niega a hacer cualquier tipo de concesión antes de que Pyongyang elimine sus planes armamentistas.
Los norcoreanos insisten en pedir ayuda económica y humanitaria, y una promesa formal de que Washington no los atacará.
"Hay una diferencia fundamental en la actitud de la delegación estadounidense y la de la delegación norcoreana", dijo Kim.
Reiteró además que Estados Unidos debe "abandonar su política hostil".