WASHINGTON, Estados Unidos, mar. 2, 2004. El senador John Kerry se confirmó este martes como el candidato presidencial del Partido Demócrata y rival del presidente George W. Bush en las elecciones de noviembre. Esa confirmación se produjo poco después de que comenzaron a conocerse los resultados del "súper martes", la jornada en la que diez estados votaron para decidir esa candidatura.
Por una parte, fuentes del partido y de la campaña de su rival demócrata, el senador de Carolina del Norte, John Edwards, dijeron que éste anunciará este miércoles oficialmente su retirada de la lucha.
Por otra, el propio presidente Bush llamó por teléfono a Kerry para felicitarlo por el éxito conseguido por el legislador de Massachusetts en las consultas del Partido Demócrata celebradas este martes.
"Tuvimos una conversación muy agradable. Me llamó para felicitarme", dijo Kerry.
El senador no dio a conocer otros detalles de la conversación, pero señaló que le dijo que abrigaba la esperanza de mantener con él "un gran debate sobre los problemas del país".
En lo que fue virtualmente su primer discurso como candidato presidencial demócrata, Kerry dijo a sus partidarios en un acto en Washington que "podemos y vamos a ganar esta elección".
"Esta noche el mensaje no ha podido ser más claro: el cambio llega a Estados Unidos", indicó.
También advirtió a sus seguidores de que la lucha que se aproxima en los próximos dos meses será dura, pero dijo: "Yo soy un luchador y durante más de 30 años he estado en la batalla y en el frente defendiendo los valores de los estadounidenses".
También prometió luchar por un aumento al salario mínimo, por la protección del medio ambiente y por la prestación de servicios de salud a toda la población.
En un desafío a Bush, en el que ha insistido durante sus actos proselitistas, Kerry advirtió que si el presidente quiere convertir las elecciones en un referendo sobre la seguridad nacional, está dispuesto a enfrentarlo.
"Tráiganlo", dijo Kerry, en una expresión que ha usado varias veces en su campaña.
"Hoy, el mensaje no podía ser más claro en todo el país", agregó el senador por Massachusetts, de 60 años.
"El cambio es inminente en Estados Unidos", dijo.
Poco antes, fuentes de la campaña de Edwards, quien había ganado solamente en el estado de Carolina del Sur, confirmaron que el legislador renunciaba a sus aspiraciones presidenciales.
En un discurso ante sus fieles en Atlanta (Georgia), Edwards no mencionó claramente esa posibilidad, pero sus palabras tenían aire premonitorio, ya que agradeció el apoyo recibido de sus incondicionales y dijo sentirse "orgulloso de lo que hemos hecho juntos".
Edwards elogió a Kerry, de quien se refirió como "mi amigo", y del que dijo que "ha realizado una campaña fuerte y extraordinaria".
El legislador indicó que pese a ser rivales, muchas de las posiciones eran coincidentes, especialmente su propósito de terminar con el control republicano sobre el Gobierno.
Edwards acusó a Bush de estar alejado de la realidad del país y afirmó que "juntos lo vamos a sacar de la Casa Blanca".
Antes de iniciarse el "supermartes", fuentes políticas habían indicado la posibilidad de que ante la clara ventaja de Kerry, la mejor opción para el senador Edwards era convertirse en el candidato a Vicepresidente por el Partido Demócrata.
Añadieron que Edwards podrá significar un gran apoyo para Kerry sobre todo por su evidente ascendente en el sur del país, su figura y sus posiciones de defensa de los trabajadores.
Esa posibilidad fue realzada por el propio Kerry en su discurso con el que coronó la serie de victorias del "supermartes".
"No hay duda de que John Edwards es una gran promesa de liderazgo. Es un valiente paladín por la defensa de los valores de nuestro partido", dijo.
En la importante jornada electoral de este martes, estaban en juego un total de 1.151 de los 2.162 delegados necesarios para ganar la candidatura demócrata.
Los estados en disputa fueron California, Connecticut, Georgia, Maryland, Massachusetts, Minesota, Nueva York, Ohio, Rhode Island y Vermont.
Hasta el momento de filtrarse la decisión de Edwards, éste superaba ligeramente a Kerry en el recuento de Georgia.
El senador por Carolina del Norte había puesto casi todas sus esperanzas en Georgia y Ohio, un estado industrial donde el paro ha subido mucho durante el mandato de Bush, pero los primeros indicios apuntan a que Kerry consiguió allí una clara victoria.
También se habían confirmado triunfos para Kerry en los estados de Maryland, Connecticut, Massachusetts y Rhode Island.
La sorpresa llegó en el pequeño estado de Vermont, donde su ex gobernador Howard Dean lleva camino de lograr una victoria sobre Kerry con un amplio margen, incluso a pesar de que hace ya dos semanas que dejó la carrera electoral.