JERUSALÉN, Israel, mar. 5, 2004.- El ejército de Israel realizó un simulacro de lo que podría ocurrir en el evento de la muerte del líder de la Autoridad Palestina, Yasser Arafat, incluyendo la previsión del lugar de su entierro, la ruta de la procesión funeral, posibles motines e, inclusive, intentos de golpe de Estado por parte de los extremistas islámicos, informó este viernes un periódico. Yasser Arafat, de 75 años de edad, sufrió una fuerte gripe a mediados del año pasado, pero se ha recuperado, y oficiales del ejército señalaron al diario Haaretz que el simulacro no fue resultado de nueva información sobre la salud de Arafat. Las fuerzas armadas se negaron a comentar sobre el informe.
En una información vinculada, un grupo musulmán extremista mencionó esta semana que Arafat no debe ser enterrado en la mezquita Al Aqsa, en Jerusalén, uno de los sitios sagrados de los musulmanes.
En un panfleto, el Partido de la Liberación dijo que Arafat era "un infiel", porque estaba casado con una cristiana. El panfleto dijo que Arafat profanará la mezquita si es enterrado en ese sitio.
Se cree que militantes del Partido de la Liberación, que cuenta con algunos centenares de seguidores en la Margen Occidental y en Jerusalén, fueron los que protagonizaron una trifulca con el ministro de Relaciones Exteriores de Egipto, Ahmed Maher, durante una visita a Al Aqsa, a fines del año pasado. El grupo propone la creación de un estado islámico en el mundo árabe, y se ha mantenido al margen de la lucha entre israelíes y palestinos.
Miembros del círculo íntimo de Arafat comentaron que durante la enfermedad del líder, el año pasado, se habló de un posible sitio de entierro, pero que Arafat nunca expresó preferencia alguna. La prensa israelí dijo esta semana que Arafat desea ser enterrado en Al Aqsa, sitio donde han sido sepultados prominentes palestinos.
Israel ha prohibido a Arafat entrar a Jerusalén desde su retorno del exilio en 1994. La ciudad está en disputa. Los palestinos tratan de que el sector oriental sea su futura capital.
Es difícil que Israel permita el entierro de Arafat en Al Aqsa, un sitio sagrado musulmán donde hay también templos judíos. Sin embargo, podría ser difícil impedir una procesión de miles de dolientes, inclusive instalando puestos de control.
Haaretz dijo que altos funcionarios militares participaron en el simulacro. Fueron estudiadas varias posibilidades sobre cómo la muerte natural de Arafat podría influir en eventos futuros. En el simulacro se estudiaron temas como el sitio del entierro, la ruta de la procesión funeral, una posible pérdida de control por parte de la Autoridad Palestina y un golpe de estado organizado por el grupo extremista islámico Hamas, dijo el diario.