CARACAS, Venezuela, mar. 5, 2004.- El presidente de Venezuela, Hugo Chávez, pidió este viernes a la comunidad internacional que se pronuncie sobre la intervención de los Estados Unidos en una supuesta conspiración contra su gobierno. "Yo debo pedirle a nombre de la verdad al gobierno de Washington que saque sus manos de Venezuela", dijo Chávez, en una cadena de radio y televisión, al acusar al presidente George Bush de estar promoviendo y financiando con millones de dólares a grupos opositores venezolanos.
“Es una verdad que no tiene el gobierno norteamericano como negarlo", señaló el mandatario, al asegurar que dispone de las pruebas que evidencian la presunta intervención de las autoridades estadounidenses en el fallido golpe de abril del 2002.
"Hoy sigue el gobierno del señor Bush financiando esta locura de la oposición. Tenemos bastante evidencia", agregó.
"¨Hasta cuando vamos a aceptar nosotros esto?", inquirió el gobernante, al dirigirse a los representantes diplomáticos en un acto en el Palacio Presidencial.
El mandatario dejó entrever que el gobierno estadounidense tuvo injerencia en la dimisión del gobernante haitiano Jean-Bertrand Aristide.
"Venezuela rechaza categóricamente el secuestro del presidente Aristide, porque así lo calificamos", comentó Chávez.
"El gobierno del señor Bush tiene derecho, y nadie puede ni siquiera criticarlo, a derrocar gobierno, a desestabilizar países, a desatar el terrorismo y la muerte en un país sencillamente porque quieren salir de un presidente", añadió.
Chávez pidió a la comunidad internacional que "se pronuncie sobre eso (la intervención de Estados Unidos) exigiendo respeto a la soberanía de los pueblos".
La declaración del mandatario se produce en medio de una tensa situación, luego de los violentos disturbios que se han registrado en el país durante los últimos seis días y que han dejado ocho muertos y más de 90 heridos.
La decisión del Consejo Nacional Electoral (CNE) de pasar a observación un millón de firmas opositoras, que son determinantes para convocar un referendo contra Chávez, generaron gran irritación en la oposición que convocó a protestas callejeras en rechazo a la medida.
Estados Unidos es el principal comprador de petróleo de Venezuela, pero las relaciones entre los dos países han sufrido tensiones bajo el mando de Chávez, que se califica como amigo del presidente cubano Fidel Castro y que es un fuerte crítico de las políticas de libre mercado impulsadas por Estados Unidos.
Funcionarios del gobierno estadounidense acusan a Chávez de cooperar con Castro para desestabilizar a algunas democracias en América Latina. El gobierno venezolano ha rechazado esos señalamientos.