WASHINGTON, Estados Unidos, mar. 8, 2004.- Estados Unidos acogió este lunesla firma de la Constitución provisional en Irak como un paso clave en el proceso para el traspaso real del poder a las autoridades iraquíes a partir del 30 de junio. La satisfacción era patente hoy entre el gobierno de Estados Unidos, después de los retrasos, debidos no sólo a la serie de atentados en la que murieron más de 170 personas el pasado martes, sino también a desacuerdos internos dentro del Consejo de Gobierno iraquí y con otras personalidades del país.
Pese al entusiasmo estadounidense, han comenzado a surgir los primeros "peros", en especial del influyente líder espiritual chiíta en Irak, el gran ayatola Mohamed al Sistani, algo que puede tener consecuencias en el proceso de transición.
Pero, por el momento, el gobierno de Estados Unidos quiere capitalizar la firma de la Ley Administrativa, que considera un avance tangible en un proceso de reconstrucción de Irak en el que Estados Unidos ha sufrido grandes reveses.
Así, el presidente George W. Bush indicó que la Constitución provisional "es un paso importante para el establecimiento de un gobierno soberano el 30 de junio", en un comunicado distribuido este lunes en Dallas, donde participa en un acto de recaudación de fondos para su campaña electoral.
"Aunque por delante sigue una difícil tarea para el establecimiento de la democracia en Irak, la firma de hoy representa un paso imprescindible en esa dirección", declaró Bush.
En un sentido similar se pronunció el secretario de Estado, Colin Powell, quien en un acto para celebrar el Día Internacional de la Mujer dijo que "el camino que queda por delante es difícil, pero de ninguna manera tan difícil como lo que ha quedado atrás".
“IMPORTANTE HITO”
Y desde la Autoridad Provisional de la Coalición (CPA), órgano de gobierno estadounidense en Irak, un alto funcionario destacó "el importante hito" que representa la Constitución, que prevé la igualdad para todos los iraquíes, el Estado de Derecho, el reconocimiento de los derechos de los ciudadanos y la autonomía del poder judicial.
La firma del documento abre el proceso de transición que culminará el próximo día 30 de junio, cuando está previsto que Estados Unidos devuelva la soberanía a Irak.
Previamente se habrá nombrado a un Gobierno provisional, que se encargará de la convocatoria de elecciones y de someter a referéndum la Constitución definitiva del país, ambas cosas previstas para el año próximo.
Precisamente, la designación del gobierno representa ahora el escollo más importante: está ya descartada la propuesta de Estados Unidos de que se encarguen de ello una serie de consejos provinciales, y Washington consulta con la ONU y el Consejo de Gobierno iraquí sobre posibles alternativas.
El éxito del proyecto dependerá en buena manera del apoyo de Al Sistani, quien hoy indicó que la Constitución provisional puede hacer más difícil la adopción de una definitiva.
Las palabras de Al Sistani tienen un gran peso en un país en el que al menos el 60 por ciento de la población es chiíta.
Las principales reticencias del clérigo se centran en los poderes de la minoría kurda y en la presidencia del país.
El texto constitucional aprobado hoy incluye la posibilidad de que la Carta Magna definitiva no tenga efecto en las regiones kurdas del norte del país si más de dos tercios de esta población la rechaza.
En cuanto a la presidencia del país, Al Sistani opina que debe ser rotatoria, repartida entre tres chiíes, un suní y un kurdo, y no debe tener un solo presidente -chiíta- con dos vicepresidentes -un kurdo y un suní-, como aparece en el actual documento.
En este sentido, el alto funcionario de la CPA insistió en que "el sentimiento claro que prevalecía hoy es que el Consejo de Gobierno está decidido a seguir adelante con esta Constitución", firmada por consenso.
"No cabe duda de que habrá días malos, pero el proceso funcionará en las semanas y los meses que tenemos por delante", agregó.