SANTIAGO, Chile, mar. 8, 2004.- Representantes de organismos de derechos humanos y de otros sectores sociales recordaron a las mujeres que fueron asesinadas, torturadas o violadas en Chile durante la dictadura de Augusto Pinochet (1973-1990). En una manifestación por el Día Internacional de la Mujer, diversos grupos marcharon por las principales calles de Santiago hasta la plaza Bulnes, situada a unas pocas cuadras del Palacio de La Moneda, para rendir homenaje a las víctimas de la represión ilegal.
Durante el acto, se inauguró un monumento a las mujeres víctimas de la dictadura y se lanzaron diversas consignas a favor de los derechos de las mujeres.
Representantes de organizaciones de derechos humanos también hicieron un nuevo llamado al Gobierno para que derogue la ley de Amnistía de 1978, que ha permitido a muchos militares que violaron los derechos humanos entre el 11 de septiembre de 1973 y marzo 1978 eludir la acción de la Justicia.
Precisamente, se conoció que la jueza especial María Estela Elgarrista benefició con esa ley promulgada durante el régimen de Pinochet a un brigadier retirado del Ejército por el fusilamiento en 1973 de un soldado reservista.
"Lo único que queremos es que se acabe con la impunidad", dijo Mireya García, de la Agrupación de Familiares de Detenidos-Desaparecidos.
Según el informe Retting, que en 1991 documentó las violaciones a los derechos humanos durante la dictadura, en Chile se registraron tres mil 197 víctimas, de las cuales mil 192 corresponden a detenidos desaparecidos.
En tanto, documentos de entidades de derechos humanos consignan que durante el régimen encabezado por Pinochet diez mujeres fueron ejecutadas junto con sus hijos y nueve niños nacieron en cárceles y cuyas madres integran la nómina de desaparecidos.