WASHINGTON, Estados Unidos, mar. 10, 2004.- Los infantes de marina de Estados Unidos desplazados en Haití contribuirán al desarme de grupos armados para frenar la violencia en ese país caribeño, anunció el Pentágono. Fuentes del Departamento de Defensa dijeron que estas nuevas funciones de las tropas estadounidenses constituyen una actividad añadida a su misión en Haití, que hasta ahora había estado limitada a la vigilancia preventiva.
El general del Comando Sur de Estados Unidos, James Hill, encargado de las operaciones en Haití, dijo a los periodistas que los marines, que forman parte de una fuerza multinacional en Haití, "intervendrán para proteger la vida" de las personas.
Añadió que los infantes de marina confiscarán todo tipo de armas "a menos que el que la tenga posea un permiso válido" y esté realizando una función de seguridad autorizada.
Hill manifestó que además de proceder al desarme de la población, las tropas también desarrollarán un sistema de información y llevarán a cabo misiones concebidas específicamente para descubrir arsenales de grupos violentos en el interior del país.
El militar explicó que se trata de una evolución natural de la misión de las fuerzas estadounidenses en Haití, que necesitaban una aclaración sobre las normas que rigen el uso de la fuerza.
Agregó que estas normas también se aplicarán a tropas de Chile, Francia y Canadá que enviaron tropas para tratar de mantener la paz en ese país.
Estados Unidos envió unos mil 600 efectivos a Haití la semana pasada, incluyendo unos mil 500 infantes de marina. A ellos se suman 510 militares franceses, 320 chilenos y 50 canadienses.