WASHINGTON, Estados Unidos, mar. 11, 2004.- Los agentes federales de Estados Unidos arrestaron a una mujer que fue portavoz de varios legisladores demócratas del Congreso y que presuntamente realizó labores de espionaje para el derrocado gobierno iraquí. Susan Lindauer, una ciudadana estadounidense de 41 años, fue detenida en su casa en Takoma Park (Maryland), un suburbio de la ciudad de Washington, y será procesada formalmente el lunes en la ciudad de Nueva York.
Al ser arrestada, Lindauer insistió en su inocencia y a gritos indicó a los periodistas que estaba orgullosa de sus logros y de "las cosas buenas que he hecho por mi país".
Según la acusación presentada en un tribunal federal en Manhattan, Lindauer actuó como un agente del Servicio de Inteligencia Iraquí y recibió 15 mil dólares por sus servicios de espionaje.
Las leyes federales prohíben y sancionan cualquier transacción con gobiernos o entidades que fomentan el terrorismo internacional.
El Gobierno de Estados Unidos no ha descrito qué tipo de información entregó Lindauer a los iraquíes, pero indicó que, si se demuestra su culpabilidad, la mujer podría afrontar hasta 30 años en prisión.
Lindauer trabajó como periodista en varias revistas, entre ellas "US News and World Report" y, posteriormente, fue contratada como portavoz de prensa de al menos dos líderes del Congreso.
Las autoridades han indicado que Lindauer presuntamente realizó varias visitas a la representación iraquí ante Naciones Unidas entre octubre de 1999 y marzo de 2002, y se reunió con varios miembros de los servicios de inteligencia iraquíes.
El Servicio de Inteligencia Iraquí desempeñó un papel fundamental en varias operaciones terroristas, incluso un fallido atentado contra el ex presidente George Bush, según los documentos judiciales.
Agregan que Lindauer recibió parte del dinero cuando realizó una visita a Bagdad a principios de 2002, un viaje que también fue financiado por las autoridades iraquíes.
El arresto de Lindauer se produjo gracias a una operación encubierta en la que un agente del Buró Federal de Investigaciones (FBI) se hizo pasar como un representante del servicio de inteligencia de Libia en busca de apoyo a los grupos de resistencia en la posguerra en Irak.