MADRID, España, mar. 11, 2004.- El ministro portavoz del Gobierno español, Eduardo Zaplana, insistió esta noche en que todos los indicios apuntan a que los atentados que causaron hoy 192 muertos en Madrid fueron obra de ETA y desmintió que hubiera algún terrorista suicida en uno de los trenes. "Todos nos lleva a que la autoría corresponde a ETA", dijo Zaplana a Televisión Española (TVE, estatal).
Estas declaraciones se producen poco después de que el propio Gobierno reconociera la apertura de nuevas líneas de investigación tras aparecer una cassette con versos coránicos en una furgoneta supuestamente abandonada por los autores de los atentados y de que un diario árabe editado en Londres, "Al Quds-al Arabí", vinculara la masacre con la red Al Qaeda.
El ministro recordó que ETA, que ha asesinado a más de 800 personas en treinta años, ya "lo ha intentado en otras ocasiones anteriores", como el caso del atentado que fue frustrado la semana pasada al ser detectado un cargamento con explosivos que se dirigía a Madrid.
Preguntado por la información facilitada esta noche por la emisora de radio Cadena Ser, en el sentido de que en uno de los trenes podría viajar un terrorista suicida, el ministro desmintió "categóricamente" tal extremo.
Según el portavoz del Gobierno, la presencia de un terrorista que se hubiera inmolado en el tren ya se hubiera sabido gracias a la identificación de los cadáveres, pues se comprobaría que alguna de las víctimas portaba dinamita.
Zaplana afirmó que se está creando un escenario de confusión "por parte de algunos" cuando "todo apunta a la misma dirección", a que ha sido ETA la autora de los atentados.
Fuentes oficiales dijeron previamente que el Gobierno español está analizando "con total cautela" la supuesta carta que la red terrorista Al Qaeda ha remitido a "Al Quds-al Arabí".
Las fuentes hicieron hincapié en la conveniencia de analizar con detalle la posible verosimilitud de la misma.
En la carta, Al Qaeda se atribuiría la autoría de la "operación de muerte" contra los cuatro trenes en Madrid, según explicó el director del diario, Abdel Bari Atwan, que cree que la carta puede ser auténtica porque utiliza un "lenguaje similar" a otros mensajes de esa red terrorista.
El ministro español del Interior, Ángel Acebes, informó de que la Policía localizó un vehículo supuestamente relacionado con los atentados en Madrid, que contenía siete detonadores y una cinta en árabe con versículos del Corán.
Según el responsable del Interior, el vehículo fue encontrado en la localidad madrileña de Alcalá de Henares, por donde pasaron los trenes que estallaron posteriormente en la capital a su llegada a las estaciones de Santa Eugenia, Pozo del Tío Raimundo y Atocha.
El vehículo fue robado el pasado 28 de febrero, explicó Acebes en una comparecencia ante la prensa, quien añadió que la cinta no contiene ninguna amenaza y es de fácil adquisición.
También señaló que, ante este hallazgo, dio instrucciones a las fuerzas de seguridad de "no descartar ninguna línea de investigación" sobre la autoría de los atentados.
En estas acciones terroristas contra cuatro trenes, ocurridas sobre las 07.40 hora local (06.40 GMT), sin previo aviso, se utilizaron doce mochilas cargadas con un total de más de cien kilos de explosivos, fundamentalmente dinamita.
Las detonaciones causaron al menos 192 muertos y 1.430 heridos, de los que 44 se encuentran en estado crítico, 27 muy graves y 153 graves, ya que los convoyes iban repletos de viajeros, la mayoría trabajadores y estudiantes que, como cada día, se dirigían a sus centros docentes o laborales.
UNO DE LOS ATENTADOS MÁS MORTÍFEROS DE AL QAEDA
Los atentados que tuvieron lugar en Madrid, que costaron la vida al menos a 192 personas, podrían ser los cuartos más sangrientos cometidos por Al Qaeda desde que esa red terrorista comenzó su actividad en 1998.
Los ataques más cruentos de la organización se registraron el 11 de septiembre de 2001 en Nueva York, Washington y Pensylvania, que causaron más de tres mil víctimas mortales; el 7 de agosto de 1998 en Kenia y Tanzania, con el resultado de 224 muertos, y el 12 de octubre de 2002 en Indonesia, que costaron la vida a 202 personas.
Los atentados de Madrid son los primeros de Al Qaeda contra trenes de pasajeros.
Los anteriores ataques más mortíferos de la red terrorista tuvieron como escenario las Torres Gemelas de Nueva York y el Pentágono de Washington, las embajadas norteamericanas en Nairobi y Dar Es Salam, y una discoteca de la isla de Bali.
Tras los atentados reivindicados de la capital española, los actos terroristas de Al Qaeda con mayor número de víctimas se registraron en noviembre de 2003 en Estambul, donde ataques suicidas simultáneos en dos sinagogas, el consulado del Reino Unido y una sucursal del banco británico HBSC dejaron unos sesenta muertos.
La organización de Osama Bin Laden también se atribuyó el atentado contra el destructor estadounidense Cole el 12 de octubre de 2000 en Yemen, donde murieron 17 militares norteamericanos.
Al Qaeda también es el supuesto responsable de varios ataques suicidas en el Irak de la posguerra, el más sanguinario de ellos el perpetrado contra sedes de partidos nacionalistas kurdos en Erbil el pasado 1 de febrero, que causó la muerte a más de un centenar de personas.