KINGSTON, Jamaica, mar. 15, 2004.- El derrocado presidente haitiano, Jean-Bertrand Aristide, llegó este lunes a Jamaica, a pesar de denuncias de que su regreso a la región caribeña desestabilizaría aun más a Haití. Como acto de protesta, el primer ministro interino de Haití llamó a su embajador en Jamaica, mientras partidarios del derrocado presidente amenazaron con realizar más protestas para demandar su regreso.
Funcionarios haitianos y las autoridades de Estados Unidos habían advertido que el viaje de Aristide a la región --dos semanas después de haber abandonado Haití presionado por una rebelión popular-- podría interrumpir la frágil paz en momentos en que se instala un nuevo gobierno.
Aristide llegó este lunes en la tarde procedente de la República Centroafricana, donde había conseguido refugio temporal tras su derrocamiento. Estaba acompañado por su esposa Mildred.
Tras arribar al Aeropuerto Internacional Norman Manley, Aristide abordó un helicóptero y se negó a formular declaraciones. Una fuente de protocolo dijo que Aristide sería llevado a la residencia del primer ministro P.J. Patterson.
Kingston, la capital de Jamaica, se encuentra a sólo 130 kilómetros de Haití.
El primer ministro interino de Haití, Gerard Latortue, anunció el lunes que pidió a su embajador en Jamaica que regrese a su país, y está suspendiendo las relaciones con esta nación vecina.
Latortue dijo también que está reconsiderando la posición de Haití con la Comunidad del Caribe, que ha pedido una investigación internacional para aclarar las circunstancias de la partida de Aristide de Haití.
Patterson se desempeña actualmente como presidente del bloque de 15 naciones caribeñas, al que pertenece Haití.
La semana pasada Latortue había expresado que la decisión de Jamaica de recibir a Aristide era un "acto hostil".
Las autoridades jamaiquinas han manifestado que Aristide permanecerá en esta isla sólo por un período de entre ocho y 10 semanas, para reunirse con sus hijas que fueron enviadas a Nueva York tras el alzamiento popular en Haití, y mientras busca asilo permanente en otro país.
Antes de partir desde la República Centroafricana, Aristide indicó que no abandonó su deseo de volver a gobernar Haití.
"Por ahora, estoy escuchando a mi pueblo", expresó Aristide antes de abordar el avión en la República Centroafricana.
"Mientras más lo escuchemos, más podemos servirles, y más podremos saber qué hacer en el momento oportuno", sostuvo.
"Todos tenemos que hacer lo que podemos para impulsar la paz", indicó.
La llegada de Aristide a Jamaica tiene lugar un día después que un soldado estadounidense resultara herido por impactos de bala en Haití, el primero de las fuerzas de paz lastimado en la misión pacificadora.
El soldado patrullaba el domingo en la noche el vecindario de Belair, donde residen partidarios de Aristide, cuando recibió un disparo en su pierna izquierda, dijo el lunes a la AP el sargento Timothy Edwards.
Se cree que la bala provino de una pistola de bajo calibre, y la herida no es grave, señaló.
Los soldados estadounidenses mataron a por lo menos seis haitianos la semana pasada, al responder a agresiones en su contra.