BAGDAD, Irak, mar. 17, 2004.- Las fuerzas militares estadounidenses e iraquíes iniciaron este miércoles una gran operación en Bagdad en busca de insurgentes y armas ilegales, con la ayuda de helicópteros y vehículos blindados. La redada fue iniciada al día siguiente de que varios hombres armados mataran a dos europeos que trabajaban en un proyecto acuífero. Esta semana fueron asesinados cuatro misioneros estadounidenses que también trabajaban en un proyecto acuífero. Los seis asesinatos parecen indicar que los insurgentes persiguen a los civiles para minar la reconstrucción del país.
La operación iniciada este miércoles fue apodada "Promesa de hierro". Cuerpos de Defensa Civil iraquíes se sumarán luego a los norteamericanos.
A poco de comenzar la operación, unos 250 soldados y unos 250 soldados iraquíes allanaron un mercado en el distrito capitalino de Al-Bayá, donde es vendida mercadería tan diversa como frutas y hortalizas y repuestos automovilísticos.
En un taller de reparación de vehículos, los soldados encontraron dos granadas propulsadas por cohetes y varios sacos llenos de granadas de mano. Detuvieron a tres hombres.
Algunos comercios al parecer suministran armas a los insurgentes, dijo el comandante de la operación, el teniente coronel Chuck Williams. Agregó que la redada en el mercado forma parte de la ofensiva general contra los guerrilleros.
"La presión abunda por todas partes. En toda la ciudad. Nuestro principal interés son las personas que trasiegan en armas, artefactos explosivos improvisados, explosivos y municiones. Nuestros soldados intentan disuadir o descubrir esta actividad. Deseamos acabar con ella", agregó el militar.
Los soldados fueron respaldados por helicópteros, vehículos blindados Bradley y Humvees para evitar la huida de los insurgentes. Los militares fueron de comercio en comercio en busca de armas y presuntos guerrilleros. Pocos fueron los residentes que se opusieron a la redada y el ambiente en el mercado era distendido.
Las autoridades estadounidenses dijeron que han identificado 14 células insurgentes en Bagdad y aunque las redadas de los últimos meses desarticularon sus actividades, siguen activas.