Haz click aquí para entrar al sitio especial 'Irak: un año después' CARACAS, Venezuela, mar. 18, 2004.- La pugna dentro el Tribunal Supremo de Justicia por el caso del referendo sobre recorte de mandato del presidente Hugo Chávez se intensificó el jueves luego que la Sala Electoral se negara a entregarle el expediente a la Sala Constitucional.
El presidente de la Sala Electoral, Alberto Martini, difundió el jueves una misiva que envió al jefe de la Sala Constitucional y de la Corte, Iván Rincón, donde refiere que no acatará la orden que le dio de entregarle el caso del referendo.
La Sala Electoral declaró esta semana como válidas 876 mil 17 firmas que son determinantes para convocar la consulta contra Chávez.
Rincón manifestó en un escrito que la decisión de la Sala Electoral no se ajustaba a la normativa legal, y que era la Sala Constitucional la única facultada para conocer del expediente del referendo.
A la disputa se sumó el miércoles el presidente del Consejo Nacional Electoral (CNE), Francisco Carrasquero, que es señalado como simpatizante del gobierno, quien introdujo una acción ante la Sala Constitucional para pedir la suspensión de la medida de la Sala Electoral.
"Esta Sala Electoral Accidental ratifica su competencia para el conocimiento de la causa (del referendo)", refiere el comunicado de Martini.
El magistrado declara "no ha lugar" el pedido de Rincón argumentando que sus requerimientos "son inaccesibles en derecho".
Esta nueva decisión de la Sala Electoral dejó al descubierto la severa crisis interna que enfrenta la Corte, y acrecentó la incertidumbre que impera sobre el futuro de la sentencia del referendo puesto que no se ha resuelto cuál de las seis salas de esa instancia debe manejar el caso.
El exmagistrado Carlos Escarrá planteó que ante el conflicto que existe entre las salas Electoral y Constitucional el caso del referendo debe ser discutido por los 20 magistrados de la Corte en sesión plenaria.
El CNE acordó a comienzos de este mes pasar a observación 1.1 millones de firmas opositoras por presentar fallas en el registro de los datos, lo que puso en riesgo la realización del referendo.
El Poder Electoral determinó que la oposición sólo logró 1.8 millones de rúbricas válidas y que requiere al menos otras 600 mil para completar las 2.4 millones de firmas exigidas por la Constitución para convocar la consulta.
La decisión generó violentas protestas callejeras en Caracas y otras siete ciudades, durante seis días consecutivos, que dejaron como saldo 10 muertos y más de un centenar de heridos.