TAIPEI, Taiwán, mar. 31, 2004.- El mandatario taiwanés, Chen Shui-bian, quien fue elegido con un programa de firme oposición a China, dijo que la "máxima prioridad" de su segundo período presidencial será mejorar las relaciones con Pekín, según una cadena radial. Pero Chen también refutó el concepto chino, mantenido durante largo tiempo, de que Taiwán pertenece a China, dijo la red británica BBC en su página cibernética.
Ambos estados chinos se separaron a raíz de la guerra civil de 1949.
"Taiwán es un país y el otro lado es otro país y ninguno de ellos ejerce jurisdicción sobre el otro", dijo Chen según la emisora.
Sin embargo, Chen afirmó que estaba listo para mejorar sus vínculos con China. "Esa es mi máxima prioridad", declaró.
Chen también informó que continuaba sus gestiones en favor de una nueva constitución que desea que los votantes aprueben en un plebiscito en el 2006, una medida que podría aumentar las tensiones con Pekín.
Antes de su reelección, el 20 de marzo, Chen ocasionó la ira de China al convocar el primer plebiscito insular, el mismo día de la elección presidencial. El plebiscito preguntó si Taiwán debía comenzar conversaciones de paz con Pekín y fortalecer sus defensas contra la eventual amenaza de los cohetes chinos.
Ambas partes se separaron durante la guerra civil de 1949 y Pekín ha amenazado con utilizar la fuerza si es preciso para recuperar la isla, ubicada a apenas 160 kilómetros de China continental.
Pekín ha advertido repetidas veces a Taiwán que no debe convocar a plebiscitos sobre soberanía.
El plebiscito de Chen no llegó a efectuarse empero debido a que la oposición boicoteó la votación. La oposición dijo que el referéndum era una simple estrategia utilizada por Chen para atraer la atención del electorado a su campaña.
La BBC informó que Chen no se desalentó ante la derrota de su plebiscito y que desea utilizar otro referéndum para aprobar una nueva constitución en el 2006, dijo la página cibernética.
"Debemos someter la nueva constitución a un plebiscito directo para que el pueblo decida si desea aceptar o no la nueva constitución", dijo el mandatario.