BERLÍN, Alemania, abr. 1, 2004.- Afganistán y sus países circundantes -China, Irán, Pakistán, Turkmenistán, Tayikistán y Uzbekistán- firmaron este jueves en Berlín una declaración para unir sus esfuerzos contra el tráfico de drogas, especialmente los productos del opio. El ministro afgano de Asuntos Exteriores, Abdulá Abdulá, firmó la declaración junto con representantes de los gobiernos de los citados países en la capital alemana, donde hoy concluye la III Conferencia Internacional sobre Afganistán.
El ministro alemán de Asuntos Exteriores, Joschka Fischer, aseguró apoyo a Afganistán en la puesta en práctica del acuerdo y recalcó que Alemania seguirá respaldando la creación de la policía afgana contra el narcotráfico y fomentará alternativas para que los campesinos puedan obtener ingresos de otras actividades.
Fischer añadió en un comunicado difundido por su Ministerio que "la producción y el tráfico de droga siguen siendo grandes obstáculos para el desarrollo de Afganistán".
En 2003 se produjeron en todo el mundo 4 mil 600 toneladas de opio puro, y 3 mil 400 de ellas proceden de 80 mil hectáreas de cultivos afganos, según estimaciones de la ONU.
Además, el 75 por ciento de la heroína que se consume en Europa procede del opio afgano.
Con la "Declaración de Berlín sobre la lucha contra la droga", cuya redacción ha coordinado la representación de Gran Bretaña en la conferencia berlinesa, los firmantes se comprometen a intensificar su colaboración en el control de la frontera afgana y la lucha contra las operaciones de tráfico de estupefacientes.
Una ampliación de las competencias policiales y el intercambio de informaciones de los servicios secretos son algunos de los instrumentos acordados para lograr esos fines.
El acuerdo se entiende como ampliación de la "Declaración de buena vecindad de Kabul" firmada por los mismos países en diciembre de 2002 para mejorar sus relaciones.