MADRID, España, abr. 3, 2004.- Un agente del Grupo Especial de Operaciones de la Policía (GEO) y tres presuntos terroristas islámicos fallecieron esta noche durante la operación policial en una vivienda de Leganés, al sur de Madrid, tras una explosión provocada por los extremistas al verse acorralados, según informó el ministro del Interior, Ángel Acebes. El ministro indicó que otros once policías resultaron heridos de distinta consideración durante la operación que tuvo lugar en el marco de las investigaciones relacionadas con los atentados del pasado 11-M en Madrid, que causaron 191 muertos.
Acebes indicó que el agente fallecido tenía 41 años y era padre de dos hijos, aunque se negó a revelar su identidad. Tres de los policías heridos están ingresados en el Hospital Severo Ochoa de Leganés en estado grave debido a las heridas inciso-contusas sufridas en la explosión provocada por los tres terroristas inmolados.
La comparecencia de Acebes, realizada a las 23:15 hora local, fue retransmitida en directo por las principales cadenas de radio y televisión del país, que interrumpieron en ese momento sus respectivas programaciones.
Durante su intervención, el titular en funciones de Interior precisó que los tres terroristas se inmolaron al hacer estallar la dinamita que tenían en su poder en la vivienda cuando la policía les conminaba a entregarse.
Fuentes de la investigación indicaron que, a consecuencia de la deflagración, la estructura del edificio de cuatro plantas donde se encontraban los terroristas inmolados quedó seriamente dañada y que sus residentes tuvieron que ser alojados de emergencia en distintos hoteles y residencias.
Acebes aseguró que no se descarta que pueda haber más terroristas muertos entre los escombros de la casa afectada y que éstos podrían ser algunos de los autores materiales de la matanza del 11-M en Madrid. El ministro explicó que los hechos se produjeron en el marco de la investigación de esa masacre, después de que la Policía hubiera detectado un piso en Leganés, en la calle de Irene Fernández, en el que se alojaban los terroristas.
Desplegado el dispositivo de la Policía Nacional, los extremistas islámicos detectaron su presencia y dispararon a los agentes desde el interior de la casa, al tiempo que proferían gritos y cánticos en árabe. La Policía decidió entonces acordonar la zona y desalojar ese edificio y dos colindantes, antes de iniciar el asalto, que fue llevado a cabo por más de una treintena de agentes del GEO.
Cuando los agentes entraron en la vivienda, los terroristas hicieron estallar un fuerte carga explosiva que provocó su muerte y la de un agente.
A preguntas de los periodistas, Acebes dijo que no se descarta que uno de los terroristas hubiera huido del lugar antes de que se acordonara la zona.