JERUSALÉN, Israel, abr. 4, 2004.- El primer ministro israelí, Ariel Sharon, señaló que la promesa que hizo a Estados Unidos de no hacerle daño a Yasser Arafat ya no estaba vigente y declaró que el dirigente palestino y el líder del grupo integrista Hezbolá del Líbano eran blancos potenciales para ser asesinados. En una entrevista difundida el lunes por la Radio del Ejército israelí, Sharon señaló por primera vez que de acuerdo con su plan de abandonar la Franja de Gaza, los asentamientos judíos evacuados no serán destruidos.
Asimismo, Sharon indicó que hace tres años prometió al presidente de Estados Unidos, George W. Bush, que Israel no haría daño a Arafat, pero que desde ese entonces las circunstancias han cambiado.
"Arafat era (entonces) recibido con alfombra roja en todas partes del mundo. Hoy está claro para Estados Unidos y para todos quién es en realidad Arafat", señaló Sharon.
Israel y Estados Unidos llevan a cabo un boicot contra Arafat, acusándolo de ser el responsable de la violencia palestina.
El 22 de marzo, el ejército israelí asesinó al jeque Ahmed Yassin, fundador y líder de la milicia islámico Hamas, y las autoridades indicaron que las fuerzas israelíes podrían dar el mismo trato a otras personas involucradas en la organización o en la ejecución de atentados contra Israel.
Cuando el entrevistador de la Radio del Ejército Isarael le preguntó si esta declaración se refería a tomar como blancos a Arafat y al jeque Hassan Nasralá, del Hezbolá, Sharon respondió:
"Cualquiera que tenga por objetivo matar a judíos, cualquiera que envíe asesinos a matar judíos, está marcado para morir".