CHARLOTTE, Estados Unidos, abr. 5, 2004.- Estados Unidos afirmó este lunes que el líder chiíta Muqtada Al-Sadr, cuya detención ha desatado violentas protestas contra Washington en varias ciudades de Irak, es un aliado de "organizaciones terroristas". El portavoz de la Casa Blanca, Scott McClellan, enfatizó que Estados Unidos no se enfrenta a una rebelión chiíta.
"Estamos hablando de un individuo que quiere desbaratar la democracia y la libertad del pueblo iraquí. Se trata de un individuo que quiere socavar el proceso de transferencia de soberanía", declaró McClellan a bordo del avión presidencial de camino a Carolina del Norte.
En ese estado, el presidente de Estados Unidos, George W. Bush, pronunció un discurso sobre la economía.
"Este es un individuo ... que ha manifestado su solidaridad con organizaciones terroristas: Hamas y Hezbolá", agregó el portavoz.
Al menos 52 iraquíes, ocho soldados estadounidenses y un militar salvadoreño han muerto en los enfrentamientos entre los partidarios de Al-Sadr y las fuerzas de ocupación desde el domingo.
Por su parte, el administrador de Estados Unidos en Irak, Paul Bremer, dijo en Bagdad que "un grupo bajo Muqtada Al-Sadr básicamente se ha colocado fuera de las autoridades legales, la coalición y las autoridades iraquíes".
Las autoridades estadounidenses han recordado que un juez iraquí emitió hace unos meses una orden de arresto contra Al-Sadr por su participación en el asesinato en abril de 2003 de Abdul Majid Al Khoei, un líder chiíta moderado que colaboró con Estados Unidos y Reino Unido desde el exilio.
"Los iraquíes quieren elecciones, no ser regidos por las turbas", dijo en Bagdad Dan Senor, portavoz de la coalición extranjera que administra el país.