NUEVA YORK, Estados Unidos, abr. 5, 2004.- La fundación del ex presidente de Estados Unidos, Bill Clinton, colaborará con agencias de la ONU para que los países en desarrollo puedan adquirir medicamentos para el tratamiento del SIDA con un descuento de hasta un 50 por ciento. El anuncio se realizó este lunes en Nueva York, tras el acuerdo suscrito entre la Fundación Clinton, el Fondo Mundial para la Lucha Contra el SIDA, el Banco Mundial (BM) y el Fondo para la Infancia (UNICEF).
"Estoy muy agradecido por este esfuerzo colectivo que pronto va a permitir ayudar a cientos de miles de personas, y con el tiempo a millones de personas, para que vivan más y de forma más saludable", manifestó Clinton en un comunicado.
Agregó que "con este acuerdo, damos un paso más para hacer que las futuras generaciones puedan vivir sin el flagelo del SIDA, por lo que esperamos que los países en desarrollo y los que apoyan la lucha contra el SIDA se beneficien de este acuerdo y actúen rápidamente para ayudar a combatir la epidemia".
El acuerdo permitirá reducir a 140 dólares el tratamiento inicial por persona al año, lo que representa entre una tercera parte y la mitad del costo de las terapias actuales con medicamentos genéricos, como las que se realizan en Brasil.
La reducción de los precios se ha logrado gracias a las negociaciones que ha mantenido la Fundación Clinton con cinco empresas farmacéuticas que producen medicamentos antiretrovirales y cinco fabricantes de aparatos de diagnóstico del VIH-SIDA.
Las firmas farmacéuticas que participan son Aspen Pharmacare Holdins, de Sudáfrica; Cipla, Hetero Drogs, Ranbaxy y Matrix, estos últimos con sede en la India.
Estas empresas desarrollarán medicamentos que han sido probados por la Organización Mundial de la Salud (OMS) para asegurar su calidad y eficacia.
Por su parte, los aparatos para el diagnóstico del virus serán fabricados por compañías occidentales, como Beckman Coulter, Bayer Diagnostic o Roche, que ofrecerán a los gobiernos de países pobres un descuento de hasta el 80 por ciento.
En una primera fase, el test estará disponible en dieciséis países y regiones en vías de desarrollo, cuyos gobiernos colaboran con la Fundación Clinton en un programa integrado de cuidados, terapia y prevención del sida.
El Fondo Mundial para la lucha contra el Sida de la ONU actualmente destina un 60 por ciento de su presupuesto bienal, de 2.100 millones de dólares, a 122 países para que luchen contra el mal.
El Banco Mundial se comprometió a destinar 1.600 millones de dólares para la erradicación de la epidemia del SIDA a través de diferentes programas de subvención a países pobres.
La UNICEF, que también firmó el acuerdo, gastó el año pasado 111 millones de dólares en la lucha contra el SIDA, con la compra de medicinas antirretrovirales y equipos de diagnóstico.
Su directora ejecutiva, Carol Bellamy, indicó que esta asociación "permitirá romper algunas barreras como el precio y la ley de la oferta y la demanda que impiden el acceso de medicinas a los países en desarrollo".
Los gobiernos y las organizaciones no gubernamentales que estén interesadas en acogerse al acuerdo deberán dirigirse a la Fundación Clinton para iniciar el proceso, mientras que las instituciones y agencias de la ONU prestarán su parte logística y de recursos.