WASHINGTON, Estados Unidos, abr. 5, 2004.- El presidente George W. Bush dijo el lunes que planea dejar claro, ante una comisión que investiga los atentados del 11 de septiembre del 2001, que su gobierno careció de la información necesaria para prevenir esos ataques terroristas. Una comisión federal planea reunirse pronto con Bush y con el vicepresidente Dick Cheney a puertas cerradas, para determinar si pudieron haber emprendido más acciones para impedir los atentados.
Fue fijada ya una fecha para el encuentro, pero ni la Comisión, ni la Casa Blanca la han revelado. Bush dijo que esperaba con agrado el "compartir información con ellos".
"Quiero ser muy claro sobre esto", señaló. "Si hubiéramos tenido la información necesaria para detener un atentado lo hubiéramos impedido... Si hubiéramos sabido que el enemigo iba a estrellar aviones contra nuestros edificios hubiéramos hecho todo lo que estuviera a nuestro alcance para evitarlo".
Después de los atentados, "este país se puso inmediatamente en pie de guerra, y emprendimos la guerra contra Al Qaeda. Y no dejaremos de perseguirlos sino hasta que sean presentados ante la justicia y hasta que Estados Unidos esté seguro", agregó Bush frente a un grupo de reporteros, durante un viaje a Carolina del Norte.
Bush dijo también que su consejera en Seguridad Nacional, Condoleezza Rice, "sabe exactamente lo que sucedió y expondrá los hechos" el jueves, cuando testifique ante la comisión bipartidista de 10 miembros. "Estoy ansioso de que la gente la escuche", expresó.
En un principio Bush se había negado a que la funcionaria declarara, pero luego cedió ante las presiones y la autorizó a comparecer en público bajo juramento.
Rice había declarado anteriormente en una audiencia a puertas cerradas, en febrero.
El gobierno de Bush temía que al permitir que una de las principales integrantes de su cuerpo de asesores testificara, sentaría un precedente para que las comisiones del Congreso citarán en el futuro a prominentes colaboradores y les solicitará declaraciones bajo juramento. Dicho fenómeno podría limitar la disposición de los asesores para proporcionar consejos sinceros al presidente.