BAGDAD, Irak, abr. 6, 2004.- El líder radical chiíta, Muqtada al-Sadr instó este martes a las soldados estadounidenses a interrumpir sus ataques contra la población civil, a retirarse de todas las zonas residenciales, a cesar la destrucción y a liberar a los miles de presos iraquíes. "Instamos a las fuerzas de ocupación a interrumpir sus ataques, a retirarse de las zonas residenciales, a dejar de destruirlas, y a liberar a los iraquíes que tiene bajo arresto", dijo su portavoz en Nayaf, Qais al-Jazali.
"Sin estas condiciones, el alzamiento popular continuará", amenazó al-Jazali con voz pausada. El portavoz de Muqtada, escondido en algún lugar de Nayaf, aseguró que la insurrección agitada por su jefe, cuenta "con el respaldo del gran ayatola Ali Sistani, que nos ha enviado una delegación hace dos horas".
"Insistimos: una vez que se acepten estas demandas, estaremos en disposición de iniciar un diálogo con los ocupantes para llegar a un acuerdo que ponga fin a la invasión", indicó Al-Jazali.
Muqtada, en busca y captura por las tropas de ocupación desde que el pasado domingo provocara una insurrección en todo el país, abandonó hoy su refugio en la mezquita-fortaleza de Kufa, donde estaba sitiado por los soldados estadounidenses, y se trasladó a su oficina en la vecina ciudad de Nayaf.
El alzamiento chiíta se ha cobrado la vida de cerca de un centenar de personas en Bagdad, Basora, Nayaf, Naseriya y otras poblaciones del país, y de casi una veintena de soldados de la Coalición.
En estas poblaciones, los soldados estadounidenses se han desplegado en las principales barriadas chiíes, que están rodeadas por carros de combate y vigiladas por helicópteros.
Al-Jazali desestimó la posibilidad de que Sistani, el clérigo chiíta más poderoso e influyente de Irak, emita una fatwa (edicto religioso con carácter de ley) "que obligue a interrumpir el levantamiento contra las tropas de ocupación".
"Lo que Sistani ha hecho ha sido llamar a la tranquilidad. Que emita una fatwa no es posible, porque contradeciría la enseñanzas de El Corán", el libro santo de los musulmanes.
Al-Jazali tildó de "ilegítima" la orden de busca y captura emitida por los estadounidenses contra Muqtada "ya que procede de una potencia de ocupación".
"Existe un grupo de abogados que estudian las vías legales para refutarlo", agregó antes de reiterar que los chiíes "defenderán a Al-Sadr" e impedirán, por las armas, las operaciones que traten de arrestarlo.
"Será considerado un mártir, y millones de personas estarán dispuestas a morir por él", apostilló.