BAGDAD, Irak, abr. 6, 2004.- Al menos siete soldados norteamericanos murieron en Irak en las últimas 24 horas en diferentes provincias del país, informó el mando militar estadounidense en Bagdad. En la conflictiva Faluja, los enfrentamientos desencadenados el lunes entre las tropas de Estados Unidos e insurrectos iraquíes han dejado cuatro infantes de Marina norteamericanos muertos.
La fuente no facilitó detalles del fallecimiento de sus militares y tal sólo precisó que perdieron la vida en la provincia de Anbar, donde se encuentra la localidad de Faluja.
Miles de soldados estadounidenses cercan desde el lunes Faluja, 50 kilómetros al oeste de Bagdad, en busca de los responsables del asesinato y ensañamiento con los cadáveres de cuatro guardaespaldas de Estados Unidos, el pasado miércoles.
Esta noche, helicópteros artillados estadounidenses bombardearon Faluja, en cuyas calles se han desplegado diversos comandos de la fuerzas especiales norteamericanas.
En el norte de Irak, en la provincia de Jazimiya, otros tres soldados norteamericanos perecieron, todos ellos miembros de la Primera División Acorazada.
El primero falleció el lunes tras ser atacado con armas cortas y lanzagranadas su convoy, mientras que el segundo murió en la tarde del mismo día cuando su vehículo fue alcanzado por lanzagranadas.
El tercero murió hoy, martes, al explotar su vehículo, un Bradley, por el impacto de una granada.