ROMA, Italia, abr. 6, 2004.- El primer ministro italiano, Silvio Berlusconi, aseguró que los enfrentamientos entre tropas italianas y rebeldes chiítas no ha alterado la misión en Irak y descartó retirar las tropas de ese país "mientras no haya un Gobierno capaz de mantener el orden". En declaraciones a un programa de televisión, Berlusconi aseguró que es "impensable" retirarse de Irak en la situación actual y afirmó que se mantendrá la presente estrategia en ese país, pese a las protestas de la oposición italiana tras el choque armado en Nasiriya (sur de Bagdad).
Al menos quince iraquíes murieron y doce soldados italianos resultaron heridos, ninguno de gravedad, en los enfrentamientos en los que se vieron implicadas tropas italianas y milicianos chiítas seguidores del líder radical Muqtada al Sadr.
"No podemos ceder a un millar de milicianos armados, que forman parte de una secta religiosa sobre cuyo líder se ha emitido ya una orden de captura", afirmó Berlusconi, tras insistir en que "no veo un término preciso" a la actual presencia italiana en Irak.
El mandatario indicó que su Gobierno pedirá al Parlamento "la prórroga de la misión, y estoy seguro de que confirmará el mandato hasta que no haya en Irak un Gobierno capaz de mantener el orden".
Italia tiene desplegados cerca de dos mil 700 efectivos en Irak bajo la misión "Nueva Babilonia", que comenzó en junio de 2003 por un período inicial de seis meses y fue prolongada hasta el próximo 30 de junio.
Está previsto que el ministro italiano de Exteriores, Franco Frattini, comparezca este miércoles, ante la Cámara para referirse a la situación en el país árabe, después de que la oposición exigiera al Gobierno un cambio de estrategia en Irak que refuerce el papel de la ONU.
En este sentido, Berlusconi recordó que se están realizando esfuerzos para que se emita una nueva resolución que permita el retorno del organismo multilateral a Irak, aunque en las condiciones actuales "ello no cambiaría la situación real" del país, afirmó.