PARÍS, Francia, abr. 7, 2004.- La actual situación en Irak es "casi una guerra civil", según el ex inspector de armas de la ONU Hans Blix, quien considera "obligatorio para Estados Unidos restablecer la calma" y califica de "muy probable" el envío de más tropas norteamericanas. "La situación está deteriorándose, con grupos enfrentados en casi una guerra civil", dijo Blix este miércoles en París, donde va a presentar su libro "Desarmando Irak", sobre los acontecimientos previos al conflicto bélico que empezó el 20 de marzo de 2003.
"Los norteamericanos están obligados a reforzar su capacidad y ya se habla de enviar refuerzos militares, lo que es muy probable", explicó Blix a la emisora "Europa 1", donde reiteró que la ocupación de Irak ha sido "un error".
Para el ex jefe de inspectores de armas de destrucción masiva en Irak no es previsible "una extensión de la violencia al resto de la región, que está muy interesada en que la situación se calme".
Blix también aseguró que la única solución en Irak debe provenir de Naciones Unidas y consideró "una buena idea" la propuesta francesa de celebrar lo antes posible una conferencia internacional "bajo la égida de la ONU".
"Es importante incluir a los países vecinos, que tienen un gran interés por mantener la calma en Irak y podrían influir tanto en chiítas como en sunís", insistió.
Sobre la guerra lanzada por Estados Unidos en el país árabe, Blix no quiso calificarla de fracaso, pero reiteró sus críticas.
"Creo que el desarme por la guerra y la democracia por la ocupación son proyectos difíciles y no se han conseguido y además la situación cada vez está más deteriorada", dijo.
AMBIVALENCIA
A su juicio, "los iraquíes se encuentran sumidos en una ambivalencia, pues de un lado la mayoría aceptaron desembarazarse de Saddam Hussein, pero al mismo tiempo sintieron la humillación de ser ocupados. Es obligatorio para Estados Unidos restablecer la calma".
Respecto a las armas de destrucción masiva que utilizaron como justificación Washington y Londres para la invasión, a pesar de que los inspectores bajo su mando deseaban más tiempo para las verificaciones, Blix aseguró que "no se encontrarán".
"Quizá se hallen algunos restos, pero nada más", dijo, al tiempo que fue categórico respecto a la posibilidad de que el régimen de Saddam Hussein pudiera fabricar la bomba atómica: "absolutamente no", dijo.
Blix presidió la comisión encargada de verificar que Irak se había desprendido de todas las armas prohibidas (UNMOVIC) en cumplimiento de las sanciones impuestas por la ONU tras la invasión iraquí de Kuwait y la guerra del Golfo Pérsico de 1991, y que sucedió a otra comisión similar (UNSCOM).
Su libro da un repaso detallado a los acontecimientos en los meses previos a la guerra en Irak como uno de sus protagonistas y, aunque no parece aportar elementos nuevos determinantes, constituye un detallado relato que permite entender lo ocurrido y qué lecciones se pueden sacar.
En su opinión, la intervención militar no estaba decidida antes de que los inspectores regresaran a Irak y ni siquiera en los últimos días de 2002, y, aunque no lo descarta, "no hay evidencias".
Interrogado sobre el supuesto caso de espionaje de los servicios de inteligencia británicos al secretario general de la ONU, Kofi Annan, Blix consideró "posible" que él también se viera afectado por escuchas ilegales.
"Sólo espero que si me escuchaban, lo hicieran mejor de lo que los lo hicieron en público", añadió con ironía.