BRUSELAS, Bélgica, abr. 7, 2004.- La Comisión Europea (CE) guardó este miércoles, durante su reunión semanal, un minuto de silencio en memoria de las víctimas del genocidio ruandés de 1994, que costó la vida a casi un millón de personas, y de cuyo inicio se cumplen ahora diez años. El presidente del Ejecutivo comunitario, Romano Prodi, recordó el "carácter fundamental" de la acción contra las condiciones que favorecieron la tragedia", ocurrida entre los meses de abril y julio de aquel año.
Prodi apuntó la necesidad de mantener la acción "en favor de la paz, la lucha contra la pobreza" y "la promoción del estado de derecho" ya que, "la guerra, la miseria, el mal gobierno y el subdesarrollo han creado las condiciones permisivas para transformar el odio racial en genocidio. Algo que no debemos volver a permitir", señaló la CE en un comunicado.
Prodi recordó que en 1994, en Ruanda, "cerca de un millón de personas fueron asesinadas no por lo que habían hecho, sino por lo que eran. Simplemente de una etnia diferente, o porque pensaban de forma distinta".
Lo ocurrido en Ruanda "debe confirmarnos nuestro deber de vigilancia y de defensa de los valores fundamentales de los Derechos Humanos, la tolerancia, las formas de discriminación, de racismo, de antisemitismo", añadió el jefe del Ejecutivo comunitario.
Los portavoces del Ejecutivo y los periodistas que desempeñan su labor en las sedes comunitarias guardaron también un minuto de silencio en memoria de las víctimas del genocidio durante la rueda de prensa diaria que ofrece la CE.
CHIRAC SE UNE A RECUERDO
Por su parte, el presidente francés, Jacques Chirac, solicitó hoy un minuto de silencio por las víctimas de la masacre de Ruanda, en la jornada internacional de reflexión sobre el genocidio declarada por Naciones Unidas (ONU).
El jefe de Estado hizo este llamamiento antes de pronunciar un discurso con motivo del día mundial de la seguridad en la carretera en el Centro de Conferencias Internacionales Kléber, en París.
También el personal de la Organización de la ONU para la Educación, la Ciencia y la Cultura (UNESCO) y el Ministerio francés de Exteriores guardaron un minuto de silencio por la masacre de Ruanda.
"Un millón de personas asesinadas, decenas de miles de refugiados: tenemos el derecho a no olvidar", aseguró el director general de la UNESCO, el japonés Koichiro Matsuura, en una declaración ante el personal de la institución.
Matsuura afirmó que "las víctimas del genocidio deben quedar en la memoria, no solamente en nombre de la historia, sino sobre todo, del futuro".