WASHINGTON, Estados Unidos, abr. 7, 2004.- El candidato presidencial demócrata, John Kerry, presentó un plan de disciplina fiscal con el que pretende corregir la marcha de la economía y reparar el daño que, a su juicio, han causado las políticas del mandatario George W. Bush. Bush "no tiene un plan económico real para la prosperidad del país a largo plazo y para mejorar el nivel de vida. Yo sí, y se centra en la creación de diez millones de empleos en el primer mandato de una Administración Kerry", dijo el senador demócrata por Massachusetts.
En un discurso en la Universidad de Georgetown, Kerry prometió que reducirá a la mitad el déficit federal en un plazo de cuatro años, y aumentará la inversión en la educación y la sanidad.
En ese sentido, propuso eliminar los recortes de impuestos aprobados por el Congreso a instancia de Bush para quienes ganan más de 200 mil dólares.
Con esos ingresos, explicó, se financiará su plan de salud de 653 mil millones de dólares y un fondo de educación de 200 mil millones de dólares en la próxima década.
En un discurso con matices populistas, Kerry describió la precariedad en la que viven muchos trabajadores, con salarios estancados y aumentos en los costos de vida, algo que, aseguró, el actual mandatario estadounidense "no entiende".
Kerry acusó de nuevo a Bush de irresponsabilidad fiscal, pues, según dijo, con sus recortes de impuestos hipoteca a las futuras generaciones.
Agregó que la creación de 308 mil empleos en marzo no compensa la masiva pérdida de puestos de trabajo desde que Bush asumió el poder en 2001, calculada en cerca de tres millones de plazas.
Incluso antes de que Kerry realizase su discurso, el secretario de Comercio, Don Evans, ya tenía lista una reacción a su plan económico.
"Kerry no se da cuenta de que esta economía crece y que debemos fomentar, y no frenar, el crecimiento de los empleos y las oportunidades", dijo Evans ante la Federación Nacional de Negocios Independientes.
A medida que se acerca el 2 de noviembre, la fecha de los comicios, aumenta la acritud con la que los dos bandos se atacan, especialmente en algunos de los estados clave para las elecciones.
Según las últimas encuestas de opinión, Kerry aventaja a Bush en algunos estados, pero está empatado o va a la zaga en otros.