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Internacional
El menú de la Última Cena
por: Agencia
Fuente: EFE

El menú de la Última Cena

CIUDAD DE MÉXICO, México, abr. 8, 2004.- La versión más difundida señala que en la Pascua los comensales consumieron cordero asado, pan sin fermentar, con hierbas amargas y vino, pero los historiadores no se ponen de acuerdo sobre lo que comieron Jesús y sus discípulos.

“Jesús había celebrado con sus discípulos otras cenas y otras Pascuas, pero aquella fue la última. Él lo presentía.

Estando en Betania, mandó a dos de los discípulos que se adelantaran para prepararla. Le acompañaron algunas de las mujeres del grupo”.

“Había que hacer muchas cosas: aderezar la sala, comprar los panes ácimos, las verduras, el vino, el aceite para las lámparas y el cordero. Luego, sacrificar éste en el templo, después de la oración del mediodía, y asarlo. Realmente no tenían mucho tiempo. Todo tenía que estar a punto antes de que apareciesen en el cielo las primeras estrellas...”

Este relato de los preparativos de la última cena de Jesús, contiene uno de los aspectos más polémicos de aquel momento cumbre de la religión cristiana: los platos que supuestamente conformaron el menú que compartió con sus doce apóstoles.

La Última Cena de Jesús con sus discípulos es probablemente la comida más famosa de la historia de la Humanidad, pero aún no hay un consenso sobre lo que se comió y bebió en aquellas cruciales horas de la primavera, de hace casi 2000 años, y los documentos y grandes obras pictóricas de arte religioso que han reflejado aquel momento, no pueden despejar el enigma.

No existen tantas dudas respecto de otras comidas históricas pero menos famosas, relacionadas con las religiones, como las que tomaba del Rey Salomón o las que se consumía en las Cruzadas.

LO QUE DICEN LOS EVANGELIOS

Según narran los apóstoles Mateo, Lucas y Marcos en los Evangelios, en aquella comida Jesús consagró el pan y el vino, que la religión cristiana identifica con su cuerpo y su sangre, en lo que representó la institución del ritual de la Eucaristía.

Los evangelistas también coinciden en que la Cena se celebró en la tarde del primer día de los Ácimos, ya que la fiesta de Pascua se llamaba también de ese modo, porque durante los ocho días que duraba la celebración no se podía comer pan fermentado.

Pero algunos estudiosos de la historia de las religiones consideran en cambio, que en la mesa de Jesús y sus seguidores, se sirvieron otros platos, constituidos por los alimentos más sencillos que comía diariamente la mayoría del pueblo judío, como eran el potaje de verduras, el pan y el agua.

Además, en aquella lejana época las personas no acostumbraban a comer sentadas a una gran mesa, como muestran los cuadros de la Última Cena, sino que se alimentaban recostadas en su lado izquierdo sobre cojines, frente a una mesa baja, y tomaban los trozos de comida con los dedos, aunque sin mancharse apenas.

Los expertos en la gastronomía de Jerusalén a lo largo de tres mil años de historia, que se reúnen periódicamente en el Museo de la Torre de David, de esa ciudad, capital de las tres grandes religiones monoteístas, todavía no han podido ponerse de acuerdo sobre lo que se comió aquella noche. Probablemente el enigma nunca se aclare, a menos que surjan evidencias demoledoras.

Para algunos “arqueólogos de la gastronomía”, como suelen llamarse a estos investigadores de las costumbres dietéticas de los tiempos remotos, en la Ultima Cena se sirvió cordero asado, pan ácimo, acompañado de hierbas amargas y vino, ya que "Jesús y sus discípulos estaban celebrando la pascua judía".

SEGÚN LEONARDO DA VINCI

El cuadro "La Última Cena" mediante el cual Leonardo Da Vinci inmortalizó aquel momento, en Milán en 1495-98, no ha ayudado a resolver el misterio del menú de aquella histórica noche, como tampoco lo han hecho otros cuadros de grandes dimensiones sobre el tema, como los que pintaron los españoles Juan de Juanes (siglos XV a XVI) o Salvador Dalí.

La Última Cena también ha sido una de las obras más documentadas del pintor veneciano Tiziano, quien plasmó la descripción más dramática de aquella comida: la de san Juan (13, 21-30), que es la que mejor recoge la traición de Judas, el único personaje del cuadro que aparece de espaldas al espectador, destacándose la bolsa de dinero y, a sus pies, un perro royendo un hueso, que va unido al significado de la envidia o la maldad.

A Leonardo le llevo siete años completar su famosa obra. Las figuras que representan a los 12 apóstoles y a Jesús las tomó de personas reales. El modelo para ser Cristo fue el primero en ser seleccionado, entre cientos de jóvenes que se presentaron ante el maestro, quien buscaba un rostro que mostrara una personalidad inocente, pacífica y a la vez bella, libre de las cicatrices y los rasgos duros que deja la vida intranquila del pecado.

Después de algunos meses de búsqueda el elegido como modelo de la figura de Jesús, fue un joven de 19 años, al que Leonardo tardó seis meses en pintar. Durante los seis años siguientes, continuó su obra buscando personas que representaran a once apóstoles, dejando para el final al que sería Judas, el traidor. En su cuadro puso frutos secos y verduras, así como pan y vino.

Más frecuentes aún son las pinturas sobre la adoración del cordero místico, las cuales que representan a Cristo como un cordero blanco con un cruz rodeado de gente, después de "lavar los pecados del mundo", y se han pintado sobre todo en los países nórdicos y en Holanda a partir del siglo XIV.

UNA DIETA QUE SE MANTIENE

Aunque las culturas dominantes en Jerusalén ayudaron a enriquecer la cocina de esta ciudad montañosa y semidesértica, su materia prima se sigue haciendo con los mismos ingredientes de hace tres milenios, ha señalado la experta Sherry Ansky, conservadora de una exposición gastronómica, desarrollada en el Museo de la Torre de David.

Entre los componentes habituales de la dieta de esa región, siguen figurando, además del cordero, las granadas, uvas, los higos y el queso de cabra, el aceite de oliva y las especias aromáticas de la zona como el tomillo y la salvia, según Ansky.

Uno de los platos que se tomaban en la cena durante el reinado de Herodes era la codorniz rellena de carne de cordero, hecha con vino tinto, aceite de oliva, miel de dátiles, pasas de uvas, piñones, salvia, ajo y perejil, mientras que en la época de las Cruzadas eran usuales los pasteles de carne o de miel y almendras.

Algunas de estas comidas históricas aparecen en la obra de Epicuro, un conocido historiador y cocinero romano, que escribió uno de los primeros libro de cocina de Occidente, según Ansky.

Según las costumbres de la época de Jesús, los judíos comían inclinados sobre el costado izquierdo de su cuerpo, guarnecidos en cojines, pieles y tapices y alrededor de una mesa o tablero bajo y rectangular, el cual estaba rodeado por tres lados por lechos donde se sentaban los comensales y con su cuarto lado libre, para dejar paso libre al personal que servía las comidas y bebidas.

JESÚS Y LOS APÓSTOLES

De la interpretación de los textos evangélicos se ha deducido que Jesús estaba sentado en el centro del estrado y se ha establecido la posición de Pedro, Juan y Judas, junto al Maestro, aunque se ignora el puesto que ocuparon los demás discípulos.

En aquella época se comía con los dedos a la usanza romana y en los cenáculos había siempre numerosas vasijas para lavarse las manos. Era una señal de elegancia tomar los pedazos preparados con las puntas de los dedos, sin ensuciarse las manos.

Los historiadores creen que en la mesa de la Ultima Cena había pocos utensilios, como algunas fuentes en las que se sirvió la comida, un plato donde Cristo partió el pan, y quizá una vasija grande para el vino, el cual se bebió en copas menores o cálices de dos asas, y finalmente en el Sagrado Cáliz.

Aquella postrera comida, durante la cual Jesús consagró la Eucaristía y anunció la traición de Judas, estuvo iluminada con lámparas de aceite, hechas de arcilla, suspendidas del techo o colocadas en candelabros judíos. Sobre este aspecto, hay menos controversia, según los historiadores.



La consagración de la Eucaristía es un momento representado en el arte religioso Foto: EFE

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