Haz click aquí para entrar al sitio especial 'Irak: un año después' BAGDAD, Irak, abr. 9, 2004.-Insurgentes iraquíes anunciaron este viernes el secuestro de cuatro ciudadanos italianos y dos estadounidenses al oeste de Bagdad, en lo que parece la siniestra continuación de la táctica inaugurada ayer de tomar a extranjeros como rehenes.
La presunta nueva retención se produce después de que un grupo radical desconocido hasta ahora, divulgara el jueves un video en el que aparecen tres ciudadanos japoneses a los que amenaza con matar si Tokio no retira sus tropas de Irak antes del domingo.
El nuevo secuestro fue divulgado por testigos que afirmaron haber visto a dos extranjeros, uno de ellos al parecer herido y ambos llorando, en una mezquita del pueblo de Abu Gharib, unos 20 kilómetros al oeste de Bagdad.
Según las fuentes, los insurgentes les habían asegurado que los capturados eran solo dos de un grupo de cuatro ciudadanos italianos que fueron asaltados cuando viajaban en un todoterreno, y que también mantenían retenidos a dos norteamericanos.
Varios soldados estadounidenses que viajaban en un blindado por la autopista que une Bagdad con Abu Gharib reconocieron que tenían noticia de que algunos compatriotas habían sido secuestrados, pero no ofrecieron detalles.
La información del secuestro de civiles italianos no fue confirmada, sin embargo, por portavoces del Gobierno de Roma, que aseguraron que no tiene constancia de que "falte alguno de nuestros compatriotas" en Irak, tras consultar con medios de prensa y organizaciones de ayuda humanitaria.
De confirmarse los secuestros, los nuevos casos se sumarían a los de seis extranjeros tomados como rehenes últimamente en Irak, en lo que parece el inicio de una nueva estrategia de la resistencia como medio de presión a los países que integran la coalición.
Un periodista y dos cooperantes japoneses fueron raptados ayer en la misma carretera que une Bagdad con la frontera jordana por un grupo desconocido hasta la fecha, las Brigadas de los Muyhidín o de los Guerreros Santos.
Sus captores han exigido la retirada de las tropas japonesas en el país antes de dos días y amenazaron con quemarlos vivos si Tokio no evacúa sus soldados.
Japón mantiene unos 550 soldados en Samawa, 270 kilómetros al sur de Bagdad, dedicados a tareas de reconstrucción, y el Gobierno japonés ya ha advertido que no piensa ceder al chantaje.
Dos ciudadanos palestinos, uno con pasaporte canadiense, empleado de una organización humanitaria, y otro que viajaba con pasaporte israelí, también han caído en manos de otro grupo radical.
Integrantes de la organización Ansar al Din han difundido en un canal de televisión iraní un vídeo con imágenes de los dos secuestrados, a quienes acusan de ser israelíes y exigen para liberarlos la puesta en libertad de todos los iraquíes detenidos por las fuerzas de la coalición.
Además, un ciudadano británico ha desaparecido en la región de Naseriya, al sur del país y en Londres se teme por su vida.
Estos secuestros de extranjeros llevó al encargado de negocios español en Bagdad, Marcos Vega, a reunir hoy a los periodistas de esa nacionalidad destacados en Bagdad para pedirles que extremen las medidas de precaución y ofrecerles la protección de la embajada y de su propia residencia.