NUEVA YORK, Estados Unidos, abr. 13, 2004.- El secretario general de la ONU, Kofi Annan, espera que la escalada de violencia en Irak se controle antes del 30 de junio, fecha fijada para el traspaso de la soberanía, y calificó de "inaceptables" los secuestros de civiles. A su llegada a la sede de la Organización de Naciones Unidas (ONU), en Nueva York, Annan mostró su preocupación por el "deterioro" de las condiciones de seguridad en territorio iraquí, motivo por el cual, el organismo se retiró del país a finales del año pasado.
En estos momentos, un pequeño equipo de Naciones Unidas, encabezado por el enviado especial de Annan, Lakhdar Brahimi, analiza en Irak las condiciones de seguridad para su posible regreso.
Además, evalúa la ayuda que podría prestar al proceso de transición política en marcha, con la celebración de elecciones en el horizonte, y el plazo del 30 de junio para que la coalición liderada por Estados Unidos traspase la soberanía al pueblo iraquí.
"En el futuro, la seguridad va a ser una preocupación principal para nosotros y no puedo decir ahora mismo que voy a enviar un amplio equipo de la ONU al país", dijo Annan a los periodistas, indicando que debe esperar el informe que le presentará Brhimi.
Respecto a la posibilidad de que se cumpla el plazo del 30 de junio, dado el aumento de la violencia y los enfrentamientos entre tropas estadounidenses y grupos rebeldes, indicó que "los iraquíes están ansiosos de ver el fin de la ocupación cuanto antes".
"Espero que seamos capaces de rebajar la violencia y controlar la situación entre ahora y esa fecha (30 de junio) porque el nivel que estamos viendo sobre el terreno no conduce a un proceso político de transición", manifestó Annan.
Respecto al secuestro de civiles por grupos insurgentes iraquíes, que ha aumentado en los últimos días, el secretario general indicó que es "inaceptable" y pidió que sean liberados para que puedan regresar a su vida normal.