BEIJING, China, abr. 13, 2004.- El vicepresidente de Estados Unidos, Dick Cheney, afirmó este martes, al iniciar una visita oficial de tres días a la capital china, que Washington sigue comprometido con el principio de una sola China y rechaza, por tanto, la independencia de Taiwán. Cheney declaró el compromiso de su país al reunirse este martes con su homólogo chino Zeng Qinghong, y a pesar de que Estados Unidos se ha pronunciado por vender radares a Taiwán, considerado por Beijing como una provincia rebelde, indicó la agencia Xinhua.
El vicepresidente estadounidense, que llegó a Beijing en la segunda escala de su visita por tres naciones de Asia, dijo que entiende la preocupación de China por el asunto de Taiwán, pero descartó por completo un cambio en la postura de Washington.
En este sentido, dejó en claro que Estados Unidos rechaza de manera tajante cualquier medida unilateral encaminada hacia la independencia de Taiwán, y subrayó que entiende que ese tema es vital para mantener sus relaciones con Beijing.
Cheney y Zeng coincidieron en reforzar sus relaciones en la lucha contra el terrorismo en la cuarta reunión bilateral que se celebrará en junio próximo, así como sus vínculos comerciales y estrechar el diálogo estratégico militar de alto nivel.
El funcionario estadounidense tiene previsto reunirse mañana miércoles con el presidente Hu Jintao y con el jefe de la Comisión Central Militar, Jiang Zemin, de acuerdo con el reporte de su agenda oficial.
Entre los temas previstos están la crisis nuclear de Corea del Norte -que abordó en Japón, su primera escala y luego en Surcorea, siguiente nación que visitará- los derechos humanos y el conflicto en Irak, que para Beijing debe ser mediado por Naciones Unidas (ONU).
Cheney llegó a China procedente de Japón, donde este martes agradeció la decisión de Tokio de permanecer en Irak honrando la alianza con Estados Unidos, a pesar de los tres ciudadanos que mantiene secuestrados la resistencia iraquí.
El primer ministro de Japón, Junichiro Koizumi, rechazó retirar sus tropas de Irak a pesar de que un grupo de la resistencia iraquí amenazó el pasado jueves con abatir a tres japoneses que mantiene secuestrados si las tropas de Tokio no abandonaban la nación árabe.
El vicepresidente estadounidense, en el marco de un discurso ofrecido esta mañana en un hotel de Tokio, reiteró el compromiso de su país a hacer todo lo posible para lograr rescatar con vida a los tres ciudadanos japoneses secuestrados en Irak.
La visita a Japón concluyó con el encuentro de Cheney y el emperador Akihito, así como con otros miembros de la familia real, que conmemoraron juntos el 150 aniversario del acuerdo de paz entre Tokio y Washington.