FALUYA, Irak, abr. 14, 2004.- La tregua declarada en Faluya estaba al borde del colapso el miércoles, luego de violentos enfrentamientos entre fuerzas estadounidenses e insurgentes atrincherados en las calles de la ciudad. Aviones y helicópteros estadounidenses bombardearon a grupos de pistoleros, mientras que unos 100 insurgentes con granadas antitanque acribillaron a un vehículo con 20 marines a bordo que deambulaba perdido.
Los marines lograron resguardarse en un edificio y se defendieron hasta que llegó un equipo de rescate que los sacó del lugar.
En medio de los enfrentamientos, un enviado de las Naciones Unidas propuso el establecimiento de un gobierno interino que se haga cargo del país a fin de reducir la escalada violenta.
Lakhdar Brahimi insinuó que Irak debería instalar un gobierno interino con figuras respetadas para cubrir los cargos de presidente, primer ministro y dos vicepresidentes tras la entrega del poder por la fuerza de ocupación el 30 de junio hasta las elecciones programadas para el 31 de enero.
También dijo que se debería crear una "asamblea consultiva", pero no una legislatura interina.
Las propuestas constituían una alternativa a otros sistemas de gobierno más complicados, un tema que ha provocado fuertes disidencias entre miembros del Consejo de Gobierno y los administradores estadounidenses.
Brahimi se encuentra en Irak desde el 5 de abril con el cometido de elaborar una estructura para el proceso político. La Casa Blanca agradeció la propuesta de Brahimi, pero no dijo más al respecto.
La violencia de las últimas semanas ha eclipsado el proceso político en Irak. La muerte reciente de otros cuatro marines situó en 87 el número de bajas mortales estadounidenses, más que en cualquier otro mes desde que comenzó la ocupación. Murieron más de 880 iraquíes.
El desborde de enfrentamientos obligó a que se abrieran canales de diálogo entre líderes locales y el Consejo de Gobierno a fin de mermar los ataques.
Sin embargo, tras cuatro días de una tregua débil, Faluya volvió a convertirse en un polvorín y los insurgentes han encontrado nuevas formas y más sofisticadas de atacar a los estadounidenses.
El comandante de los marines en el occidente de Irak insinuó que el tiempo para las negociaciones se terminaba y que estaban cerca de reanudar sus operaciones de ataque.
"No preveía que esta tregua durara mucho", dijo el general James N. Mattis, comandante de la primera División de Marines.
Cada uno de los bandos está tomando posiciones en la ciudad, a fin de afianzar su control. Faluya ha sido uno de los centros de violencia más intensos en las últimas semanas.
En el sur, el clérigo chiíta más importante de Irak, el gran ayatola Alí al-Husseini al-Sistani, convenció al clérigo integrista Muqtada Al-Sadr de abandonar sus exigencias, que incluían la retirada de las tropas estadounidenses de todas las ciudades iraquíes.
Al-Sadr se erigió en uno de los líderes que ha incitado la revuelta contra las tropas de la coalición y sobre él han puesto una orden de detención y captura.
Estados Unidos tiene a dos mil 500 soldados cercando la ciudad de Nayaf, en preparación a un posible asalto para capturar a Al-Sadr. Un asalto contra esa urbe seguramente indignará a la mayoría chiíta, que salvo los milicianos de al-Sadr, no ha sido hostil hasta ahora a la tropa norteamericana.
Nayaf es la ciudad más sagrada del mundo para los chiítas.
Desde Kuwait, el jefe del Estado Mayor Conjunto estadounidense, general Richard Myers, dijo que Al-Sadr se encuentra en una "posición muy débil" y su poder debe ser eliminado para construir un nuevo Irak.
En tanto, Rusia anunció que evacuará a todos sus ciudadanos de Irak, tras el secuestro de al menos 22 extranjeros en el país, incluyendo a unos rusos.
Un periodista francés secuestrado hace unos días fue puesto en libertad, aunque se informó que habían secuestrado a dos japoneses. De confirmarse los rumores, serían cinco los japoneses en poder de insurgentes.
Entre tanta violencia e incertidumbre, el presidente Estadounidense, George W. Bush, dijo el martes en Washington que está dispuesto a enviar más soldados a Irak y se mostró determinado a que sus tropas permanezcan aquí el tiempo que sea necesario.
"Nuestra tarea quizá se torne más difícil antes de que podamos concluirla", dijo Bush. "Nadie puede pronosticar todos los peligros que se avecinan o los costos que acarrearán. Empero, en este conflicto no existe otra alternativa que una acción decisiva", dijo Bush en una alocución televisiva.
También en Washington, el Pentágono dijo que prolongará las asignaciones de combate en Irak de más de 10 mil soldados de una unidad acorazada acuartelada en Alemania y de un regimiento de caballería.