JERUSALÉN, Israel, abr. 18, 2004.- Israel conmemoró este domingo el día de recordación por los 6 millones de judíos asesinados por los nazis, con solemnes ceremonias en que se pronunciaron discursos sombríos y se elevaron promesas de que nunca jamás debe ocurrir tal hecatombe. Los lugares de esparcimiento cerraron sus puertas, las radioemisoras difundieron música fúnebre y los canales de televisión transmitieron documentales y programas alusivos a la fecha. Las banderas en los edificios públicos ondearon a media asta.
Han pasado casi seis décadas desde el fin de la Segunda Guerra Mundial, pero los efectos de la matanza aún pesan mucho en la sicología de Israel, y la observación del día anual es casi total entre los habitantes del país.
En el Monumento Yad Vashem, en una ceremonia efectuada poco después de la medianoche, seis sobrevivientes del Holocausto, todos ellos veteranos del campo de exterminio de Auschwitz, encendieron seis llamas motivas, una por cada millón de víctimas.
El primer ministro Ariel Sharon dijo que Israel aprendió las lecciones del pasado y nunca volverá a tolerar los ataques contra los judíos.
"Nunca permitiremos que los asesinos de hoy o los de mañana dañen a nuestro pueblo", dijo Sharon en su discurso.
"Todo aquel que lo intente será abatido", agregó.
Sharon habló al día siguiente de que Israel matara en la franja de Gaza al líder de Hamas, Abdel Aziz Rantisi.
Durante una visita efectuada a primeras horas del domingo a Yad Vashem, el comandante de las fuerzas militares israelíes, teniente general Moshe Yaalon, recordó que Rantisi era un antisemita extremista que solía decir que "comparar a los judíos con los nazis es insultar a los nazis".
El lunes, las sirenas sonarán y el tránsito callejero se detendrá para observar dos minutos de silencio.